Con la posible salida de Orlando Gill, la venta de Jhohan Romaña y varias situaciones contractuales por resolver, Pipo Gorosito ya le marcó a la dirigencia de San Lorenzo cuáles son las posiciones que pretende reforzar. Hay nombres apuntados y otras negociaciones en marcha.
Un arquero por si se va Orlando Gill
La posible transferencia de Orlando Gill obliga a San Lorenzo a moverse rápido en el mercado. Mientras el paraguayo sigue siendo seguido desde Europa y Olympiacos ya inició conversaciones con el club, la dirigencia trabaja en alternativas para el arco.
Uno de los principales apuntados es David Ospina, experimentado arquero colombiano de 37 años con tres Mundiales disputados. El otro nombre que estaba en carpeta era Guido Herrera, aunque esa posibilidad quedó descartada luego de que el ex Talleres firmara con un club de Brasil.
Dos marcadores centrales, la máxima prioridad
La defensa es el sector que más preocupa. La salida de Jhohan Romaña dejó un hueco importante y existe la posibilidad de que también se marche Lautaro Montenegro, por lo que Gorosito pidió incorporar dos zagueros.
Uno de los nombres que interesa es Matías González, quien quedó libre de Peñarol. Además, la comisión del fútbol mantiene conversaciones por otros defensores que aparecen como alternativas para reforzar una zona clave del equipo.
Un volante central, condicionado por Insaurralde
Otro de los puestos que podría reforzarse es el mediocampo. Todo dependerá de la continuidad de Manuel Insaurralde, cuya renovación todavía no está resuelta.
En caso de que no siga en Boedo, San Lorenzo ya tiene apuntados a dos mediocampistas del ascenso, aunque por el momento sus nombres se mantienen bajo reserva mientras avanzan las gestiones.
Solo un extremo si no hay más salidas
En ofensiva, el panorama es diferente. Gorosito considera que el plantel está cubierto y únicamente pidió sumar un extremo, pero solo si no se produce ninguna salida entre los futbolistas que integran actualmente el ataque.
De esta manera, el entrenador ya dejó en claro cuáles son las necesidades para afrontar el segundo semestre: un arquero, dos centrales, un volante de contención y, dependiendo del movimiento del mercado, un extremo para completar el plantel.


