La Albirroja sufrió una contundente derrota en Los Ángeles ante el seleccionado anfitrión. Gill fue uno de los que mejor respondió en el equipo de Alfaro.
La selección de Paraguay sufrió una durísima derrota en la primera jornada del Mundial 2026. Este viernes por la noche, en Los Ángeles, la Albirroja cayó 4 a 1 ante Estados Unidos por el Grupo D. Con Orlando Gill, arquero de San Lorenzo, como titular bajo los tres palos.
El resultado fue contundente, aunque no refleja del todo lo que mostró el arquero del Ciclón durante el partido. Gill no tuvo responsabilidad en ninguno de los cuatro goles y fue, paradójicamente, uno de los jugadores menos cuestionables del equipo dirigido por Gustavo Alfaro.
Un vendaval llamado Estados Unidos
El local salió a presionar desde el arranque y no dio respiro. A los 7 minutos, el volante Damián Bobadilla empujó la pelota contra su propio arco tras una jugada de Christian Pulisic y Weston McKennie. El primero fue imparable durante todo el primer tiempo.
A los 30 minutos, otro desborde de Pulisic por izquierda terminó en un centro que Folarin Balogun convirtió con el pie derecho para el 2-0. El tercer gol llegó en el descuento del primer tiempo: Balogun volvió a aparecer con un remate de zurda que entró por el ángulo, sin que Gill pudiera hacer nada.
El árbitro mandó a los vestuarios con un marcador que nadie en Paraguay hubiera imaginado antes del pitazo inicial.
Gill respondió, pero el resultado no perdonó
En el complemento, Estados Unidos bajó la intensidad y Paraguay pudo respirar un poco. A los 27 minutos del segundo tiempo, Mauricio Magalhaes marcó el descuento con un zurdazo cruzado, tras una habilitación de Miguel Almirón y una salida larga del propio Gill.
Fue el único gol que el arquero de San Lorenzo recibió con cierta participación en la jugada, aunque sin responsabilidad en el tanto. Durante el partido, el arquero realizó varias intervenciones para evitar una diferencia aún mayor.
El cuarto gol llegó en el minuto 97: Giovanni Reyna anotó con un remate de borde externo, cerrando el 4-1 definitivo.
Debut amargo para la Albirroja
El cruce tuvo el condimento extra del duelo entre dos entrenadores argentinos: Mauricio Pochettino, al mando del local, y Gustavo Alfaro, a cargo de Paraguay. En esta ocasión, la pulseada se la llevó claramente el técnico del seleccionado anfitrión.
Para Orlando Gill, el debut mundialista termina con una derrota amplia pero con la frente en alto. El arquero de Boedo mostró reflejos y presencia, aunque el resultado final opaca cualquier actuación individual dentro del arco paraguayo.
Paraguay deberá reponerse rápidamente. Quedan dos fechas en el Grupo D y la clasificación aún es posible, aunque el camino se complicó desde el primer día.


