El defensor colombiano se despidió de San Lorenzo con una carta cargada de emoción, agradecimiento y un pedido de perdón a los hinchas.
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Hay despedidas que trascienden lo deportivo. Jhohan Romaña eligió las redes sociales para anunciar el final de su ciclo en San Lorenzo con un mensaje en el que reflejó el profundo vínculo que construyó con el club y con los hinchas.
“Hay despedidas que nunca se están preparados para escribir, y esta es una de ellas“, comenzó el defensor, quien recordó su llegada al Ciclón y agradeció la oportunidad que encontró en Boedo. “Llegué con sueños, con ilusión y con el deseo de dejarlo todo por estos colores. Gracias por abrirme las puertas de tu casa, por hacerme sentir parte de una familia y por devolverme la oportunidad de volver a creer y a soñar”, escribió.
Romaña aseguró que la salida le
genera un profundo dolor, ya que siempre intentó representar la
camiseta con compromiso y entrega. Además, dedicó unas palabras
especiales a los hinchas, destacando el apoyo recibido en los
momentos más difíciles.
Romaña: pedido de perdón y un adiós lleno de gratitud
Uno de los pasajes más llamativos de la carta fue el pedido de disculpas a los hinchas. Sin dar detalles, dejó entrever que existieron situaciones que no pudo explicar públicamente.
“También quiero pedirles perdón. Ojalá algún día pueda contarles cómo sucedieron realmente las cosas“, expresó, aunque reconoció que, a esta altura, conocer la verdad ya no modificaría el dolor por la manera en que terminó su etapa.
El colombiano también agradeció a todas las personas que trabajan diariamente en el club, desde utileros y médicos hasta empleados y dirigentes, por el acompañamiento durante su estadía.
Para cerrar, dejó una frase que resume el sentimiento con el que se despide de Boedo: “Me voy, pero una parte de mi corazón se queda para siempre en Boedo“. Además, deseó que San Lorenzo vuelva al lugar de protagonismo que, según sus palabras, merece por su historia, su gente y su pasión.


