En los últimos días Alfio Basile fue noticia por contar una anécdota que no fue tal. El Coco dijo que previo a un partido, cuando era entrenador de San Lorenzo, echó de la concentración a Jorge Bergoglio, hoy ni más ni menos el Papa Francisco.
Según Basile, antes de su debut en el Ciclón (victoria 2 a 1 ante Boca), Fernando Miele, en aquel 1998 presidente azulgrana, le dijo que siempre había un cura que iba a visitar a los jugadores para saludarlos y transmitirles buenas energías.
En su relato a la TV Pública, el ex entrenador contó que esto le respondió a Miele: “Le dije que lo echara, que no quería a nadie que me desconcentrara a los jugadores. Si iba siempre y no le ganaban a nadie, ¿para qué iba a entrar de nuevo?“.
Basile, recordó la anécdota jocoso, pero se equivocó en un pequeño detalle: el religioso que dijo haber expulsado no era el Arzobispo Bergoglio, sino el Padre Domingo Pizzulli, italiano, líder espiritual ligado a San Lorenzo que tuvo la posibilidad de conocer en persona a Lorenzo Massa.
¿Se equivocó Basile sin querer? ¿Miele lo indujo a contar esta anécdota a fin de recuperar un poco de protagonismo? ¿El Coco habrá querido tomar notoriedad colgándose de la humildad y capacidad del Papa Francisco? ¿Sabía que Bergoglio sólo fue a San Lorenzo para llevar a cabo la misa del Centenario e inaugurar la Capilla en la Ciudad Deportiva?
Todo puede ser viniendo de alguien que acusó un resfrío para no dirigir a San Lorenzo en un clásico con Huracán. Perdonalos, Francisco, no saben lo que cuentan.


