18
El 15 de noviembre de 2012 se sancionó la ley municipal que
indica la expropiación de la Nomenclatura Catastral:
Circunscripción 1, Sección 38, Manzana 137, Parcela OFRH, con todas
sus instalaciones destinada, como Restitución Histórica, al
funcionamiento del Club Atlético San Lorenzo de Almagro.
En su Artículo 9º la ley establece que el Poder Ejecutivo,
dentro de los treinta (30) días de promulgada la presente ley,
inició el proceso expropiatorio correspondiente.
A continuación se especifica el proyecto expropiatorio
completo:
Visto: el expediente Nº 3283-P-2010, de Ley del señor
Adolfo Resnik, que hizo propio la señora Diputada Laura García
Tuñón y sus agregados, el expediente Nº 650-D-2011, de Ley, de
autoría del señor Diputado Eduardo Epszteyn y otros y el expediente
Nº 717-D-2011, de Ley, de autoría del señor Diputado Gonzalo
Ruanova y otros por el que se propicia la declaración de utilidad
pública el inmueble sito en la Avenida La Plata 1624 entre las
calles Las Casas e Inclán y;
Considerando:
Que el Club Atlético San Lorenzo de Almagro se fundó el 1º
de Abril de 1908, cuando un grupo de pibes en su mayoría hijo de
Anarquistas y Socialistas se reunían en la esquina de México y
Treinta y Tres Orientales para jugar al incipiente deporte que era
el fútbol. La aparición en la vida de estos pibes del Padre Lorenzo
Massa, un cura joven Salesiano de características netamente
progresistas permitió a estos chicos encontrar en él a un referente
humano y al Oratorio San Antonio un espacio donde desarrollar sus
actividades deportivas y sociales para salir de los peligros que la
calle traía en aquellos años;
Que el 1º de abril de 1908 se realizó la primera asamblea
extraordinaria, fecha establecida como el día de su fundación. En
ese momento se decidió elegir el nombre del flamante club. El
primer nombre que obtuvo fue el de “Los Forzosos de Almagro”,
pero ante la valoración negativa hecha por el padre Lorenzo Massa,
se escogió el nombre de San Lorenzo;
Que en 1914 se incorporó a la Asociación logrando el
ascenso a primera división el 1º de Enero de 1915 al derrotar a
Honor y Patria por 3 a 0. Tras jugar el Campeonato de primera
división de 1915 surgió la necesidad de tener un campo de deportes
propio y así tras varias opciones con la insistencia del primer
presidente del club Antonio Scaramusso y las gestiones del Padre
Lorenzo Massa con mucho sacrificio se alquilaron los terrenos de
Avenida La Plata propiedad del Colegio “María Auxiliadora” y de los
hermanos Onetto, en dicho espacio durante 66 años estuvo afincado
San Lorenzo de Almagro;
Que en este contexto la relación Barrio-Club fue decisiva
en el avance Institucional; el 1º de Julio de 1927 San
Lorenzo obtuvo la personería jurídica y en 1928 se adquirieron los
primeros 7760 metros cuadrados de los terrenos alquilados en
Avenida La Plata y al año siguiente se amplió la capacidad del
Gasómetro a 73.600 personas, transformándose en el Estadio
donde la Selección Nacional jugaba sus partidos. Los Torneos
Sudamericanos de 1929 y 1937 tuvieron a la cancha de Avenida La
Plata al 1700 como sede principal. También en el certamen
continental de 1946, el Gasómetro fue elegido como
escenario;
Que en 1930 el Club ofrecía a la barriada deportes como el
patín artístico, ajedrez, hockey sobre patines, básquetbol y tenis.
Además ya la Subcomisión de Actos Sociales ofrecía en el verano
dentro del estadio cine a precios sociales para los vecinos. Las
tres décadas siguientes trajeron un avance socio-cultural
impresionante, con la fundación de la Biblioteca Popular en 1942, y
los Departamentos Culturales de un nivel académico auténtico así en
San Lorenzo se podía aprender teatro, dibujo, folklore, danzas
tradicionales argentinas, filatelia, encuadernación y talleres de
títeres. En los carnavales multitudinarios actuaban las mejores
orquestas y artistas de cada época;
Que en lo deportivo los profesores no solo eran de gran
nivel en su disciplina sino que verdaderos contenedores de una
sociedad que comenzaba a crecer con valores;
Que en esos tiempos la institución tuvo representantes
Olímpicos en levantamiento de pesas como Hugo Vallarino, Leopoldo
Briola, Alfonso Florentino y Osvaldo Forte, así como en lucha a
Ernesto Noya;
Que en 1945 con las grandes obras realizadas en el Club
como la pileta (la más adelantada de Sudamérica), el polígono de
tiro, el nuevo gimnasio de pesas y boxeo, las canchas de
pelota-paleta, las de bowling y bochas el club llegó a 33.645
socios, muchos chicos del barrio eran becados por el Club, en una
clara política de que San Lorenzo igualaba a todas las clases
sociales;
Que en 1950 con la maravillosa obra que se realizó en el
Gasómetro como el Gimnasio Salón General San Martín, fueron muchas
más las actividades deportivas y sociales que se llevaron a
cabo. El tenis, un deporte que supo ser elitista, es justamente San
Lorenzo quien rompe la hegemonía en 1953 al ganar el Campeonato de
Primera División, tras más de cuarenta años de logros de los clubes
tradicionales de este deporte;
Que en dicho Salón San Martín se llevaban adelante los
grandes Certámenes Literarios en homenaje al “Maestro de la
Juventud” José Ingenieros, así como hubo dedicados a Roberto Arlt,
Domingo Sarmiento entre tantos;
Que el Barrio de Boedo ámbito de Poesía y Tango, tenía en
San Lorenzo a su referente barrial, el gran Poeta y Dramaturgo José
González Castillo fallecido en 1937, fundador de la extraordinaria
Peña Cultural Pacha-Camac fue testigo de una actuación de dicha
peña en San Lorenzo en 1935, estas actuaciones se repitieron hasta
principios de los cincuenta;
Que tras la obtención del Campeonato futbolístico de 1959,
la nueva década siguió mostrando a un Club popular con mirada
social ya que todas las actividades deportivas y culturales
se seguían efectuando, los logros deportivos siguieron alimentando
la grandeza Institucional;
Que resulta evidente en consecuencia, que San Lorenzo
Nunca se fue de Boedo;
Que San Lorenzo se afilió, a la Asociación Argentina de
Football en 1914 y termino en el primer puesto en Enero de 1915
ascendiendo a primera división. El crecimiento sostenido de la
institución se tradujo en el alquiler de los terrenos y
construcción del estadio conocido como el “Gasómetro” en un solar
ubicado en Avenida La Plata 1600/1700, circundado por las calles
José Mármol, Las Casas e Inclán. Dichas instalaciones fueron
inauguradas el 7 de mayo de 1916. La obtención de los títulos
Amateurs de 1923,1924 y 1927 fueron ampliando la cantidad de
socios. En 1931, junto a otros clubes, se decide crear una liga
profesional. San Lorenzo obtiene el primer título profesional en
1933, la Copa Honor en 1936, el torneo de 1946 con una gira
magistral por España y Portugal al año siguiente, para consagrarse
nuevamente en 1959, siendo su época dorada la correspondiente
a 1968 – 1974, oportunidad en que “Los Matadores” obtuvieron cuatro
títulos;
Que la entidad tuvo desde 1916 a 1979 su estadio ubicado
sobre la Avenida La Plata. El Gasómetro de Boedo supo ser el
estadio donde fue local la Selección Argentina y donde además se
celebraron incontable cantidad de eventos multitudinarios. Se lo
conoció popularmente con ese nombre debido al parecido que tenía su
estructura exterior con los gigantescos depósitos de gas licuado,
que funcionaban en aquella época. El estadio nunca tuvo nombre
oficial y tampoco jamás “El Gasómetro” fue un nombre establecido
oficialmente, pero se ganó un lugar en la memoria futbolera
argentina. “El Gasómetro” fue una denominación o apodo popular, tal
como la Doble Visera, el Monumental, la Bombonera, el Cilindro, el
Palacio Ducó o el Bosque. Llegó a tener una capacidad de 75.000
espectadores, siendo en su momento uno de los estadios más
importantes del país, hoy cuenta con el Estadio “Pedro Bidegain”
para 43.963 personas, en el Bajo Flores;
Que el “Gasómetro” estaba construido con graderías de
madera sobre estructura de hierro. Allí se vieron grandes hazañas
futbolísticas. En el corredor que separaba la cancha de las
tribunas se montaba el escenario donde actuaban famosas
orquestas de tango y jazz y otras atracciones de los populosos
bailes de carnaval. Cabe destacar que San Lorenzo no solo emplazaba
en Boedo su estadio, sino que había construido una sede social de
primer nivel, seguramente el más completo equipamiento social y
deportivo existente en Buenos Aires a mediados del siglo XX:
natatorio, confitería, gimnasio, salones, pistas y canchas para los
más diversos deportes y hasta una biblioteca modelo. Ese fue el
club al que desalojó la dictadura”
La sede principal, ubicada en Avenida La Plata 1782,
se encuentra ubicada en el barrio de Boedo y se mantuvo en el lugar
tras la venta del terreno del “Gasómetro”;
Que asimismo, en el predio de Av. La Plata se
desarrollaron diversos eventos deportivos, sociales y artísticos
relevantes. Además de los mencionados en el título anterior, son
episodios trascendentes: la primera televisación de imágenes de un
partido de fútbol el 18 de noviembre de 1951; la defensa exitosa
del título mundial de boxeo de peso mosca por Pascual Pérez, el 30
de marzo de 1957. A partir de 1945 el Club tuvo la capacidad de
trascender el profesionalismo futbolístico y se hizo realidad un
complejo deportivo integral con canchas, pistas, salones,
natatorio, bowling y hasta un polígono de tiro. Asimismo se
desplegó una importante actividad socio-cultural, siendo el primer
club de fútbol en organizar bailes de carnaval, y llevó a sus
instalaciones a artistas de significación en la cultura ciudadana.
La actividad social se mantuvo como un fuerte componente del perfil
institucional de San Lorenzo a lo largo de
décadas;
Que no sólo por su ubicación geográfica ni por la grandeza
futbolística es que el Ciclón se forjó en el barrio de Boedo, sino
también por su preponderancia social y los millares de asociados,
San Lorenzo, el Gasómetro y Av. La Plata se convirtieron en
un hito singular de Buenos Aires;
Que los simpatizantes de San Lorenzo anhelan recuperar los
terrenos que ocupaba el estadio, porque entienden que San Lorenzo
desde que fue empujado de su lugar en el mundo perdió identidad y
pertenencia existiendo distintos grupos que vienen impulsando
esa recuperación (Sub-Comisión del Hincha, San Lorenzo ayer hoy y
siempre, Mundo Azulgrana, La Cuerveria, Simplemente San Lorenzo,
Los Quinchos, Deboedovengo) más diversas agrupaciones políticas
y Peñas del Club y medios partidarios de la
Institución). En ese camino, el 11 de Octubre de 2007, la
Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires dio su aprobación a la
restitución al Club Atlético San Lorenzo de Almagro del predio de
Salcedo 4220, Ley 2.464, por el que se dejó sin efecto uno de los
actos dispuestos por la pasada dictadura;
Que la causa formal que se alegó para la erradicación del
Gasómetro fue la necesidad de la apertura de las calles Muñiz y
Salcedo, cuya prolongación virtual atravesaría el predio de Avenida
La Plata;
Que asimismo, la entonces Municipalidad de la Ciudad
de Buenos Aires sancionó el 3 de septiembre de 1980 la
Ordenanza Nº 36.019, que desafecta el Distrito E3 y establece como
normativa para ese predio una zona residencial de mediana densidad
y otra con equipamiento comercial y de servicios, obliga a la
apertura de las calles y establece la cesión del predio de 4.500,47
metros cuadrados para la construcción de la escuela que serviría al
supuesto conjunto de viviendas. Previamente, el 28 de agosto de
1979, se derogó desde la Municipalidad, mediante la Ordenanza
35.172 el traspaso de los terrenos del Bajo Flores (actual Ciudad
Deportiva del CASLA) a la institución, dispuesta oportunamente por
una Ley Nº 16.729 del Congreso Nacional, concurrente con la presión
para erradicar a San Lorenzo. La derogación de una disposición
legislativa nacional por una ordenanza municipal es una
manifestación más de la arbitrariedad e irregularidad jurídica con
la que se actuaba desde el gobierno de facto del brigadier
Cacciatore;
Que el mismo Brigadier se ocupó de efectuar el “apriete”
al comunicarle al Club que sería inminente la apertura de la calles
Muñiz y Salcedo y que de esta manera se cortaría el Gasómetro
en dos partes, fue de publico conocimiento el pedido de los
entonces Presidente y Vicepresidente del Club Moisés Annan y Juan
José Passo que reuniéndose en varias ocasiones con el
Brigadier Osvaldo Cacciatore pidieron que no se cerrara el
Gasómetro, recibiendo solo amenazas personales del Intendente de
facto. Una de las amenazas elegidas por Cacciatore era que si San
Lorenzo no vendía, pasaría la topadora por el predio donde
funcionaba el Club Social y Deportivo conjuntamente con el
Estadio;
Que es así que el “Wembley porteño” cerró sus puertas el 2
de diciembre de 1979. Una sociedad fantasma, constituida pocos días
antes de la venta, pagaría al club U$S 900.000.-. Con el pasar de
los años nada se hizo, no se realizó tal reordenación, ni se
construyeron las viviendas previstas. Hacia 1983 una ordenanza
anulaba la prohibición de establecer supermercados en el lugar, al
poco tiempo esos terrenos se vendieron a Carrefour por U$S
8.000.000; ( ).
Que las voces de la memoria reconocen -mas allá de aquel
lado formal que se argumentó- las presiones que el brigadier
nombrado realizaba, directa o tácitamente, para obligar al desalojo
de San Lorenzo. Un puente clave fue el relator de fútbol, José
María “El Gordo” Muñoz, comprometido sin careta alguna con el
régimen militar -se recuerda especialmente su convocatoria a
celebrar la obtención del Campeonato Mundial Juvenil frente a la
oficina donde se reunía la Comisión de Derechos Humanos de la OEA,
en 1979; fue en aquella oportunidad que se estrenó la consigna
dictatorial de “los argentinos somos derechos y
humanos”;
Que toda una generación vio pasar su vida por esas
instalaciones, ya sea social o deportivamente hablando. Ese fue el
club al que desalojó la dictadura, un club ejemplo, implicando -aún
mas allá del destierro- un vaciamiento que estalló poco después de
la venta del predio en una profunda crisis institucional, económica
y deportiva, que quebró la vida sociocultural que la zona
disfrutaba crecientemente y en constante interacción con el Club
Atlético San Lorenzo de Almagro;
Que en el mes de Agosto de 1980 un importante grupo de
simpatizantes del club se manifestó dentro del mismo para que se
reabra el “Gasómetro”, pero ante el pedido de la directiva de San
Lorenzo, la negativa del Gobierno Municipal fue
terminante;
Que a comienzos de 1981 el nuevo Presidente de San Lorenzo
Vicente Bonina tuvo siete reuniones con el Intendente
Cacciatore con el objetivo de reabrir el Gasómetro, pero como a los
anteriores dirigentes la coacción y amenaza del funcionario de
facto hacia el Presidente del Club, abortaron toda
posibilidad de apertura del estadio;
Que en Febrero de 1983 la Ordenanza 38.696 quedó sin
efecto, el Gobierno Municipal de facto derogó expresamente las
proyectadas aperturas de la calle Muñiz en el tramo comprendido
entre Inclán hasta su cierre y de la calle Salcedo en el tramo
comprendido Avenida La Plata y su cierre. La vigencia de la
necesidad de apertura de calles, durante dos décadas fue una
permanente coacción del Municipio sobre San Lorenzo a la hora de
realizar mejoras en su predio, y tras el desalojo del Club Social y
Deportivo dicha idea de abrir las calles quedó
desechada;
Que posteriormente, San Lorenzo vive la denominada
“época del Olvido” (1975-1981). La crisis en lo deportivo fue
influenciada por un profundo deterioro en lo institucional:
problemas económicos, malas decisiones administrativas, sucesión de
gobiernos ineficaces y aprietes del Poder Ejecutivo Municipal de
facto que tenia un trato completamente discriminatorio hacia San
Lorenzo al ser este un club de clase media de gran tradición social
y cultural. El club fue endeudándose y desmoronándose
económicamente, lo que ocasionó la pérdida de protagonismo en los
torneos de fútbol, así como la multiplicidad de juicios entablados
por ex-jugadores, que sumieron al club en el caos
económico;
Que como consecuencia de la coacción por parte de las
autoridades de facto del Municipio sumado a estas calamidades
financieras, el club se ve obligado a vender y abandonar su
histórico estadio;
Que durante más de seis décadas, San Lorenzo se constituyó
como una referencia deportiva, social e institucional de Boedo,
contribuyendo a perfilar y asentar la identidad barrial. Comenzó
como un emprendimiento modesto llevado a cabo con esfuerzo por un
grupo de fundadores visionarios que logró convertirse en
referencia ciudadana y de la ciudad;
Que San Lorenzo tuvo el fervor del pueblo sobre los
míticos tablones del Gasómetro, pero debajo de ellos hubo una
verdadera Universidad Popular;
Que el quiebre Institucional del país en 1976 que sembró
terror con el saldo de 30.000 desparecidos, también significó
arrasar con todo tipo de derechos, en función de espurios intereses
económicos, en ese mismo momento se constata el saqueo del
Gasómetro con lo que significa desde el punto de vista, deportivo,
social y cultural, ya que su espacio fue un lugar de
encuentro del barrio, ahí coexistió durante décadas un escenario de
fútbol y un tiempo de sueños, de rebeldía, de la búsqueda del
hombre nuevo que se enamoraba de un ideal que en este caso fue una
insignia de azulgrana, como allá en 1908 un grupo de pibes le
dieron una identidad y pertenencia a una comunidad que hoy posee en
nuestro país más de tres millones de simpatizantes. El 15 de Junio
de 1937 la Revista “Caras y Caretas” titulaba “El Corazón de Boedo
palpita al ritmo de la multitud que sigue a San Lorenzo”, setenta y
tres años después ese título no se puede repetir, porque a San
Lorenzo de Almagro la larga noche de 1976-1983 le quitó su
corazón;
Que dentro de este período oscuro del país el 20 de Junio
de 1977, El Gasómetro fue testigo de un acto religioso, con más de
40.000 personas presentes, entre la multitud un grupo de Madres de
Plaza de Mayo reclamaban por la aparición con vida de sus
hijos, mostrando por primera vez públicamente una leyenda que
reclamaba por la aparición de los desaparecidos;
Que el perjuicio ocasionado por el sistema de acciones,
presiones extorsivas y normas ilegales rubricadas por el Brigadier
Osvaldo Cacciatore fue parte de un plan deliberado para desterrar y
marginar al Club San Lorenzo de Almagro al deslocalizarlo y
atentando contra su evolución histórica. Todo ello producto de un
ordenamiento autoritario, burocrático y antipopular, sin
legitimidad y sin consenso de sus acciones, coronado con la
realización de un gran negocio inmobiliario en base a una donación
forzada y la desarticulación institucional del Club Sal Lorenzo de
Almagro e identitaria de Boedo;
Que la ruptura y fragmentación de la memoria socio
espacial de Boedo reclama de modo sentido una reparación histórica
al barrio y al Club Atlético San Lorenzo de Almagro ( ) por la
desposesión del viejo estadio –tierra santa del Gasómetro de
Avenida La Plata- durante la dictadura militar argentina (1976/83),
por ello se propone este Proyecto de Ley para la restitución del
predio de 35.666,68 m2 que San Lorenzo debió asentir durante la
dictadura militar mediante la expropiación del mismo;
Que en definitiva, en palabras de los socios Vázquez y
Temez, “nada habría ocurrido si no hubiera existido una política
oficial direccionada a la aniquilación del Club”;
Que lo que ocurrió simplemente, como lo refiere el
socio Resnik, es que “como consecuencia de la coacción por parte de
las autoridades de facto del Municipio sumado a estas calamidades
financieras [provocadas por su deterioro institucional], el
club se [vio] obligado a vender y abandonar su predio
histórico”;
Que ahora bien, si el Estado al sancionar la ley 2464
admitió la ilegalidad de las ordenanzas nº 35160, 36019, y 38696, y
éstas fueron la expresión formal de una conducta articulada para
desterrar al Club San Lorenzo de Almagro del lugar donde se
desarrolló y alcanzó una importancia preponderante en el firmamento
de Clubes de la sociedad porteña, resta analizar las circunstancias
del dictado de la ordenanza 40674 del año 1985 que posibilitaron la
instalación allí de un supermercado;
Que si, como también surge prístino del trabajo de
investigación y del proyecto de ley de 2006 que lo recoge, “la
excusa era la necesidad de construir un barrio. La amenaza era la
pérdida de los terrenos municipales donados a la institución en el
Parque Almirante Brown. La finalidad: la desaparición física del
club San Lorenzo de Almagro”, la Ciudad debe en el presente
desandar en la mayor medida de lo posible ese camino, estableciendo
las condiciones para que la entidad perjudicada retome esa conexión
con el barrio que lo cobijara desde sus inicios y el proceso de
desarrollo virtuoso ilegítimamente interrumpido;
Que no basta para completar la reparación de los
perjuicios provocados, con devolver aquello que la Ciudad recibió
en donación para la construcción de una escuela en el barrio de
viviendas que nunca se construyó y en el que tampoco se erigió una
escuela pese a los casi 30 años que el Estado lo tuvo en su
poder;
Que en medio de ese proceso de destierro forzado, desde
1981 a 1985 el club no pudo disponer libremente de su patrimonio,
sufrió el embargo y remate de una de las parcelas del predio y más
luego malvendió el resto, siendo adquirido por dos empresas
fantasmas que, no casualmente, luego de la autorización de
instalación del supermercado lo vendieron a la empresa “Carrefour”.
No por obvio, debe consignarse que esta última pagó por el predio
entre dos y cuatro veces lo que recibió San Lorenzo por el
mismo;
Que la relectura de un pasaje de la investigación
realizada en 2006 revela que el 14 de agosto de 1985 se publica la
Ordenanza 40.674, sancionada el 25 de julio y promulgada el 8 de
agosto de ese mismo año, que permite la construcción de un
supermercado total en las fracciones c y d de la mencionada
manzana;
Que el 25 de setiembre de 1985, Carrefour Argentina S.A.
adquiere las propiedades que habían sido de San Lorenzo de Almagro
a las firmas Agrovías S.A. y Calder S.A., ambas vinculadas al Banco
Mariva;
Que desde 1986 a la actualidad funciona el
supermercado Carrefour donde se suponía que se construiría un
complejo de viviendas, razón imperativa para obligar a la entidad a
abandonar sus orígenes;
Que posteriormente, en dicho trabajo se destina todo un
capítulo referido a los acontecimientos sucedidos entre 1980 y
1985, titulado “Los fantasmas del Gasómetro no descansan en paz”.
Allí se señala que: El título de este apartado reproduce el de una
investigación especial producida por el periodista Natalio Gorín,
publicada en la Revista El Gráfico, edición nº 3582, del 31 de mayo
de 1988. En la nota se da cuenta de los hechos vinculados a la
venta del Gasómetro y plantea un interrogante sobre la
responsabilidad de los dirigentes de entonces, ya sea por no haber
evitado la venta o por haber malvendido el patrimonio social –D.A.
nº 23-;
Que algunos aspectos destacados de la nota permiten cerrar
el círculo del proceso descripto hasta aquí, y un elemento
trascendente es la subasta de un sector de la propiedad producto
del avance de uno de los varios procesos judiciales iniciados
contra la entidad; así, el 8 de julio de 1982, se remataron tres
parcelas del predio: las tres de mejor valuación;
Que la fecha no es un dato menor: hacía dos años y medio
que San Lorenzo no podía utilizar su estadio ni tampoco disponer de
su propiedad conforme lo convenido por la MCBA, por exclusiva
responsabilidad de ésta, tal como queda demostrado, a modo de
confesión oficial, en los fundamentos de la Ordenanza
38.696;
Que efectivamente, desde marzo de 1980 hasta febrero de
1983 por causas atribuibles a la Comuna, la institución no pudo
disponer de su patrimonio ya sea explotándolo y/o realizándolo. En
el interín no pudo evitar perder parte de él en una subasta, cuando
esas tierras podrían haber sido vendidas a un precio mucho mayor
que el obtenido en el remate si hubiera podido subdividir el predio
de acuerdo al proyecto urbanístico convenido o también, por qué no,
enajenárselo a Carrefour Argentina S.A.;
Que dejando de lado los aspectos relativos a las ofertas y
a la participación del Banco Mariva en la operación, de la
investigación se desprende que la entidad vendió la fracción
restante el 9 de marzo de 1983; es decir, apenas un mes después de
dictada la Ordenanza nº 38.696, que vino a corregir los defectos
que le habían impedido a la institución subdividir el predio y
enajenarlo en condiciones más favorables;
Que “Carrefour Argentina S.A.” escrituró la propiedad el
25 de setiembre de 1985; o sea, exactamente dos meses después de
dictada la Ordenanza nº 40.674 que afecta el predio para la
construcción de un supermercado, modificando la zonificación
establecida en la ordenanza nº 36.019;
Que la sincronización es perfecta, salvo por algunas
declaraciones reflejadas en la nota periodística efectuadas por
Gustavo Escriña, presentado allí como director administrativo y
financiero de Carrefour Argentina S.A., y por el entonces concejal
Arnaldo Omar Goenaga. El primero de los nombrados señala que “la
compra se realizó ad referéndum de la decisión del Concejo
Deliberante, porque la ordenanza en vigencia no permitía construir
hipermercados en esa zona”;
Que el simple cotejo de la fecha de escrituración
con la de promulgada la ordenanza nº 40.674 o con la de su sanción
por el Concejo Deliberante (julio de 1985) desmienten al
representante de la empresa. Más allá de las tratativas previas que
pudieron sucederse, la compra de la propiedad la efectuaron luego
de cumplida la supuesta condición: la aprobación de la excepción
por el Concejo Deliberante y el Intendente;
Que lo expuesto por Goenaga es revelado, por cuanto
desnuda el lado oscuro de la intervención del cuerpo legislativo.
Dice en la nota que “al otorgarse el permiso para construir un
hipermercado se dejó de lado la obligatoriedad que existía para
construir una escuela en una parte del terreno…El trámite tuvo
zonas oscuras, fue muy rápido…El expediente se inició en el Consejo
de Planificación Urbana el 28 de noviembre de 1984 y el 18 de
diciembre ya tenía despacho favorable. Todo era muy llamativo. Una
de las firmas propietarias, Agrovías S.A. declaraba no tener
personal en relación de dependencia. Para mí eran simples gestores”
–el destacado es nuestro-.;
Que lo trascendente de este testimonio son dos cosas. La
primera viene a ratificar nuestra opinión que el predio de 4.500 m2
cedido por la suscripción del Convenio aprobado por la Ordenanza nº
35.637 debe ser restituido al Club Atlético San Lorenzo de Almagro;
ello por dos razones: una, por haber desaparecido la causa de su
cesión -construcción de viviendas- y, la segunda, por el
incumplimiento de la MCBA (posteriormente, del GCBA) con el cargo
de la donación;
Que la segunda es que ni el Concejo Deliberante ni el
ejecutivo comunal de entonces debieron autorizar un cambio de
destino para el predio, sin analizar los actos de gobierno
precedentes que llevaron a esa situación;
Que la versión taquigráfica (libro de sesiones, reunión
17º, páginas 1008/1020) del debate del 25 de julio de 1985 del
Concejo Deliberante convalida las sospechas expuestas por Natalio
Gorín, y pone de manifiesto la irregularidad del cambio de
zonificación que permitió a Carrefour instalar el supermercado que
funciona en el predio de Avenida La Plata;
Que en esa cesión se trató el despacho de mayoría emitido
en el Expediente 6323-I-85 iniciado por el Departamento Ejecutivo
en función del pedido de la firma Calder S.A. La admisión se
sustentaba en que se trataba de “un rubro que abastecería a un gran
sector de la población, sobre todo por su ubicación en un área
urbana equidistante”;
Que el despacho en minoría, de suma importancia para
entender las sospechas aludidas, refería que “es de las funciones
de los cuerpos legislativos surgidos de la voluntad popular la de
preservar el necesario equilibrio entre los intereses de la
comunidad y los de los particulares. Que este es un caso de
flagrante ruptura de dicho equilibrio sin justa causa y explícita
que lo fundamente. Que se violenta uno de los que eran usos
prohibidos, a saber, el de los supermercados totales…Que esa
violencia al espíritu y letra de la anterior ordenanza podría hacer
presuponer la burla, a través de un rodeo legislativo, de la
intención que presidió la desafectación, o sea la de transformar al
ex estadio de San Lorenzo en una zona destinada a la construcción
de viviendas con fones de interés social para ser adjudicadas a una
empresa con fines de lucro….”;
Que el concejal Goenaga sostuvo, entre otras cosas, que en
la tramitación del pedido “no se aplicó una metodología
participativa….No sabemos qué criterio se adoptó para decir que
puede instalarse un supermercado, con lo que se dejaría de lado la
construcción de un complejo habitacional…una de las firmas,
Agrovías, una de las propietarias, declara no poseer empleados, a
pesar de tener oficinas en un lugar céntrico. La otra empresa
también manifiesta que no posee personal en relación de
dependencia, y no sé si se trata de gestores que atienden por sí
mismos el teléfono y abren la puerta…En el despacho no se habla de
la escuela [que] evidentemente… era para el caso de que se
construyera el complejo habitacional”;
Que resulta prístino que la voluntad viciada que
gobernó a las autoridades de la institución a suscribir un convenio
con el gobierno militar para disponer de su predio con la finalidad
de construir allí viviendas y donar una porción del mismo al Estado
para la construcción de la escuela, fue desvirtuado con
posterioridad posibilitando un negocio mucho mayor para quienes de
manera oculta se beneficiaron a expensas de la
institución;
Que en la nota periodística de la revista El Gráfico
es claro que al momento de vender en 1983 a las empresas
fantasmas “Agrovías S.A.” y Calder S.A., era conocido el interés de
la firma Carrefour por el predio. También lo sabían los concejales
que en 1985 autorizaron a la instalación en él de un supermercado
total. Finalmente que la compraventa de aquellas a Carrefour se
formalizó al mes siguiente de aprobada la ordenanza 40674. Quienes
votaron en contra de la iniciativa pusieron de manifiesto este
entramado, al tiempo que cuestionaron el trámite del expediente y
la burla que significaba para la sociedad y San Lorenzo el cambio
de destino del predio. Gorín resume: “Está absolutamente comprobado
el interés de Carrefour por esas tierras. Los testimonios de Villar
(Vareviur) y Escriña (Carrefour) son terminantes. También está
comprobado el hilo conductor que une a Banco Mariva, Agrovías S.A.
y Calder S.A. Las dos últimas sociedades terminan vendiéndole a
Carrefour. Los números tienen una elocuencia abrumadora. Vareviur
compró en remate por 472.636 dólares, y vendió en 1.250.000
dólares. Ganó. Agrovías le compró a San Lorenzo en 1.406.262
dólares. Y debe haber vendido en mucho más, porque según los
balances, Carrefour pagó por ‘todo’ San Lorenzo (incluyendo la
parte de Vareviur) el equivalente a 4.695.538 dólares. Agrovías
también ganó. Banco Mariva ganó comisiones, como comprador y
vendedor. Carrefour hizo una gran inversión;
Que por consiguiente, San Lorenzo se quedó sin
el “Gasómetro”, la Ciudad Deportiva no creció, y ni siquiera pudo
pagar todos los juicios;
Que hubo otro perdedor además de San Lorenzo. La
sociedad fue ese gran protagonista que desde 1985 a la fecha,
ninguna contribución equivalente a las brindadas por la institución
recibió de parte del supermercado. A la innumerable cantidad de
comerciantes pequeños que debieron cerrar sus comercios, deben
sumarse los vecinos que ni siquiera, a diferencia de otros centros
comerciales, pueden disfrutar de instalaciones que permitan el
desarrollo de actividades sociales y culturales impuestas por el
Estado al particular que emprende una explotación comercial a gran
nivel;
Que San Lorenzo merece que se complete con la reparación
histórica y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires merece recuperar
para sí, un espacio de desarrollo social, cultural y deportivo para
una zona que perdió el ámbito ideal para ello. Sumándose a la
Ciudad Deportiva que beneficia a los vecinos incorporándolos a
través de diferentes actividades al uso de las
instalaciones;
Que se adjunta al presente dictamen un petitorio firmado
por vecinos de Boedo y socios de San Lorenzo que apoyan la
iniciativa;
LEY
Artículo 1°: Declárese de utilidad pública, en los
términos de la Ley 238, el inmueble ubicado en la Avenida La Plata
1.624, entre Las Casas e Inclán, Nomenclatura Catastral:
Circunscripción 1, Sección 38, Manzana 137, Parcela OFRH. con todas
sus instalaciones.
Artículo 2°: La fracción identificada como Circunscripción
1, Sección 38, Manzana 137, Parcela OFRH del inmueble citado en el
artículo 1º será destinada, como Restitución
Histórica, al funcionamiento del Club
Atlético San Lorenzo de Almagro, y a un polideportivo municipal
destinado a natatorio a un establecimiento educativo modelo de
nivel inicial , primario y secundario de gestión estatal y a otras
actividades deportivas y recreativas al aire
libre.
Artículo 3º:- La determinación del precio del terreno
sujeto a expropiación, se hará de acuerdo a lo establecido por el
artículo 10º de la Ley 238 ( BOCBA N° 798)
Artículo 4º: Derogase el artículo 1º de la Ordenanza
40.674 (BM Nº 17.596).
Artículo 5°: Afectase el predio referido, a Distrito de
Zonificación E4 al sector destinado a la reconstrucción del Estadio
de San Lorenzo, Distrito UP al sector destinado a polideportivo
municipal y un establecimiento educativo modelo de nivel inicial,
primario y secundario de gestión estatal.
Artículo 6º: De la superficie expropiada, de acuerdo al
artículo 3.1.2. del Código de Planeamiento Urbano, se destinará un
70% para el estadio mencionado y el 30% restante al establecimiento
educativo y el polideportivo municipal.
Artículo 7°: Facúltase al Poder Ejecutivo, para
establecer un convenio urbanístico con el Club San Lorenzo de
Almagro, mediante el cual se cede el terreno aquí establecido para
la construcción de un estadio y el Club San Lorenzo de Almagro se
compromete a construir y ceder, a la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires, el polideportivo municipal, de acuerdo a un proyecto urbano
definido por el Ministerio de Desarrollo Urbano del Gobierno
de la Ciudad.
Artículo 8º: Los gastos que demande el
cumplimiento de la presente Ley, serán imputados a la partida
presupuestaria correspondiente al Presupuesto General de Gastos y
Cálculos de los Recursos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, del
Ejercicio 2012.
Artículo 9º: El Poder Ejecutivo, dentro de los treinta
(30) días de promulgada la presente ley, iniciará el proceso
expropiatorio correspondiente.
Artículo 10º: Publíquese y cúmplase con lo dispuesto en
los artículos 89 y 90 de la Constitución de la Ciudad de Buenos
Aires.


