Uriel Ojeda eliminado en el Mundial Sub 17
El juvenil de San Lorenzo hizo un gran mundial, pero sorpresivamente se vuelve antes de lo esperado para estar a disposición del club.
La Selección Argentina Sub 17 quedó eliminada en los 16avos de final del Mundial, pero en medio del golpe deportivo hubo una certeza indiscutible: Uriel Ojeda, la gran joya de San Lorenzo, estuvo a la altura de la cita internacional y dejó una imagen que invita a ilusionarse con su futuro.
El juvenil del Ciclón fue una de las piezas más destacadas del equipo argentino durante toda la competencia. Jugó los cuatro partidos del certamen —dos desde el arranque y dos ingresando desde el banco— y acumuló 234 minutos en cancha, en los que demostró personalidad, desequilibrio y peso ofensivo.
Su producción estadística habla por sí sola: 3 goles, 1 asistencia y una constante participación en los ataques argentinos. Incluso se hizo cargo de un penal —que terminó fallando—, un detalle que no lo deja mal parado, sino que refuerza la personalidad de un chico de 17 años que no se escondió en los momentos clave.
Luciendo la camiseta número 10, y hasta siendo capitán en el duelo frente a Fiyi, Ojeda asumió un rol protagónico dentro del plantel juvenil. Su liderazgo, su técnica y su capacidad para aparecer en partidos decisivos hicieron que numerosos medios lo señalaran como uno de los valores más interesantes del seleccionado.
Aunque la eliminación duele, en Boedo ya saben que este Mundial funcionó como una vidriera inmejorable para uno de los proyectos más prometedores de sus Divisiones Inferiores. San Lorenzo tiene en Uriel Ojeda a un jugador que ya mostró talento, madurez y carácter en una Copa del Mundo. Y si algo quedó claro tras su participación, es que su futuro se escribe en tinta gruesa.

