El delantero que quiere Ayude para 2026
A pesar de las inhibiciones, San Lorenzo comienza a pensar en el mercado de pases, con un nombre en específico por parte del DT.
San Lorenzo atraviesa uno de los momentos institucionales más delicados de los últimos años. Con una inhibición de FIFA que le impide incorporar jugadores y una deuda que roza los cuatro millones de dólares, el club permanece paralizado en el mercado de pases. Sin embargo, y pese a la incertidumbre que domina el día a día, la dirigencia ya empezó a evaluar nombres a pedido de Damián Ayude, que necesita sumar variantes en el ataque para afrontar el 2026.
Dentro de ese panorama aparece Lucas Passerini, delantero de 31 años con contrato vigente en el fútbol cordobés hasta 2026. Su nombre surgió como una posibilidad concreta para reforzar al Ciclón, aunque cualquier avance dependerá, inevitablemente, de que San Lorenzo pueda resolver antes sus compromisos económicos y levantar la sanción internacional.
El atacante, que en 2023 tuvo un arranque muy destacado, perdió terreno tras sufrir una lesión grave que lo mantuvo alejado varios meses. Cuando volvió, quedó relegado por el buen nivel de los otros delanteros de su equipo, lo que alimentó su deseo de buscar un nuevo destino. Su representante, Diego Braga, confirmó que el jugador está abierto a una transferencia que le permita recuperar continuidad.
En la temporada 2025 disputó 30 partidos entre torneos locales y Copa Argentina, con tres goles convertidos, números que no reflejan su mejor etapa pero que deben leerse en el contexto de dos lesiones importantes: una ruptura ligamentaria que superó recién a fines de 2024 y una muscular sufrida en septiembre de 2025. Aun así, su capacidad goleadora quedó demostrada en campañas anteriores, como la Copa de la Liga 2023, donde registró 7 goles en apenas 10 encuentros.
Además de San Lorenzo, clubes como Universidad de Chile, Sarmiento, Platense y Alianza Lima consultaron por él, aunque por ahora no hay negociaciones avanzadas. Cualquier operación dependerá de la situación de Boedo: el interés existe, pero la imposibilidad de inscribir refuerzos vuelve todo hipotético.
Para Ayude, reforzar la delantera es una prioridad. Para el club, saldar la deuda y recuperar la habilitación es una urgencia. Entre esas dos realidades se mueve hoy la posibilidad de Passerini, una opción que seduce desde lo deportivo pero que solo podrá destrabarse cuando San Lorenzo logre acomodar un frente administrativo que, por ahora, mantiene todo condicionado.

