El polémico mensaje de Romaña

Atomik

El polémico mensaje de Romaña

El defensor colombiano volvió a marcar su postura en medio de un escenario cada vez más tenso.

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Jhohan Romaña volvió a expresarse. No lo hizo con declaraciones ni entrevistas, sino a través de una historia en sus redes sociales que rápidamente despertó interpretaciones en el mundo San Lorenzo. “Tuvieron que hablar mal de mí para quedar bien con otros”, fue la frase que compartió el defensor, acompañada por corazones azul y rojo. No hubo nombres propios, pero el contexto invita a leer entre líneas.

Puertas adentro del club, el mensaje fue entendido como una señal. Una más. Desde hace semanas, la relación entre el jugador y la dirigencia atraviesa un momento delicado, atravesado por negociaciones que no avanzan y por promesas que aún esperan cumplimiento. Romaña siente que su situación fue expuesta públicamente y que, en ese proceso, se instalaron versiones que no lo representan del todo.

El trasfondo es claro: el marcador central no quiere continuar en San Lorenzo. El futbolista arrastra una promesa de venta realizada por la dirigencia anterior, encabezada por Marcelo Moretti, y pretende que ese compromiso sea respetado por la actual conducción. Desde el club, en cambio, la postura es distinta: la voluntad es venderlo, pero bajo condiciones que beneficien a la institución y no a cualquier precio.

En ese marco apareció River. El Millonario presentó una oferta de 2,6 millones de dólares por el 50% del pase, propuesta que en Boedo fue considerada insuficiente. San Lorenzo pretende desprenderse del 80% de la ficha por una cifra cercana a los 5 millones de dólares, una distancia que hoy mantiene las negociaciones estancadas.

Con el correr de los días, el diálogo se fue enfriando y las tratativas comenzaron a dilatarse. Sin embargo, desde Núñez confían en que el escenario pueda modificarse: entienden que si San Lorenzo flexibiliza sus pretensiones, las partes podrían acercarse y alcanzar un acuerdo. Por ahora, ese punto de encuentro no aparece.

En las próximas horas se podría dar una reunión en la que la dirigencia de River formalmente eleve la oferta y proponga 3 millones de dólares por el 50%, allí San Lorenzo deberá responder.

Mientras tanto, Romaña sigue presionando. No con palabras directas, sino con gestos, señales y publicaciones que exponen su incomodidad y su deseo de cambiar de aire. Su postura, lejos de pasar desapercibida, agrega un condimento más a una negociación compleja, donde las tensiones dirigenciales y las expectativas del jugador juegan un rol clave.