Las formas aparecieron, el gol no: derrota de San Lorenzo en el debut del verano
El Ciclón de Ayude cayó por 1 a 0 ante Cúcuta Deportivo en su primer amistoso en Uruguay.
El estreno formal de San Lorenzo en el verano 2026 dejó un sabor amargo: fue derrota 1-0 ante Cúcuta Deportivo en la Serie Colombia, una derivación de la Serie Río de la Plata que también se disputa en suelo charrúa. El equipo de Damián Ayude mostró una idea clara, con manejo prolijo de la pelota y dominio territorial, pero volvió a padecer un viejo problema: la falta de peso ofensivo. Y, como suele pasar, pagó caro una desatención defensiva. Este viernes, el Ciclón tendrá revancha frente a Cerro Porteño en su segundo amistoso.
En un primer tiempo parejo, San Lorenzo tuvo buenas intenciones y control del desarrollo, aunque casi nunca logró acercarse con verdadero peligro al arco rival. El dominio azulgrana fue más territorial que profundo.
Con Jhohan Romaña y Alexis Cuello desde el arranque, pero sin Elías Báez —a un paso de ser transferido a la MLS—, Ayude puso lo mejor que tenía en este debut veraniego. En el lateral izquierdo apareció la chance para Teo Rodríguez Pagano, que cumplió con una criteriosa proyección en ataque y firmeza en la marca.
El juvenil debió lidiar con la velocidad de Eduar Arizalas, quien apenas una vez logró desbordarlo con un cambio de ritmo explosivo, en la jugada de mayor riesgo que generó un Cúcuta cauteloso durante la primera etapa.
El más inquieto fue Matías Reali. A los 3 minutos sufrió un claro penal por un pisotón en el tobillo izquierdo que el árbitro no sancionó —no hubo VAR— y, además, el “Chucky” intentó sorprender cada vez que tuvo espacio, con un par de remates desde media distancia.
Un tiro libre potente de Facundo Gulli, que se fue apenas por encima del travesaño, fue otra de las escasas aproximaciones de un San Lorenzo al que le costó horrores encontrarle la vuelta a un rival ordenado, bien plantado con dos líneas de cuatro y sin fisuras. Así, el gol parecía una utopía en la noche rioplatense, acompañada por cerca de mil cuervos en las tribunas del estadio de Defensor Sporting.
El Ciclón no capitalizó su momento y, en el complemento, el partido se desdibujó con la catarata de cambios. Ayude aprovechó para darle rodaje a casi todo el plantel: ingresaron todos salvo Clemente, el arquero suplente, y Lorenzón.
Cúcuta también movió el banco y, entre los relevos, apareció un viejo conocido: Chichi Peralta, de paso olvidable y conflictivo por Boedo durante el ciclo de Miguel Russo. Para colmo, fue él quien lanzó el centro que terminó en el gol de Luifer Hernández, que entró solo por el medio del área ante una defensa azulgrana completamente desarmada.
Los pibes del Ciclón empujaron hasta el final en busca del empate. Un remate de Rattalino y otro de Salinardi exigieron buenas respuestas de Federico Abadía, el arquero colombiano. No alcanzó. Faltó mayor contundencia en los metros finales y la noche se cerró con una derrota que dejó más preguntas que certezas.

