El básquet volvió a bajar a un puntero en Boedo
El Ciclón derrotó con autoridad a La Unión de Formosa, líder de la Liga Nacional, y ratificó su crecimiento jugando en casa. Segundo puntero consecutivo que cae en el Pando.
San Lorenzo volvió a dar un golpe sobre la mesa en la Liga Nacional de Básquet. En una nueva muestra de carácter como local, el equipo azulgrana derrotó 84-70 a La Unión de Formosa, que llegaba como puntero del campeonato con récord de 14-6 y se fue de Boedo con su séptima derrota (14-7).
Para el Ciclón, el triunfo significa mucho más que una victoria: suma confianza en un momento clave y confirma una tendencia. Venía de vencer a Ferro, líder en aquel entonces, y ahora bajó a otro puntero en dos partidos consecutivos en casa. En el medio, apenas una caída como visitante ante Unión.
El partido arrancó parejo. Durante los primeros cinco minutos del primer cuarto, San Lorenzo tomó una leve ventaja (12-9), pero fue en el cierre del parcial donde marcó el quiebre inicial. La Unión comenzó a equivocarse, el local aprovechó cada error y una ráfaga de triples lo llevó a cerrar los primeros diez minutos 28-16 arriba.
En el segundo cuarto, el conjunto formoseño ajustó su juego, emparejó el trámite y logró incomodar a San Lorenzo. Incluso llegó a pasar al frente por un punto sobre el final del período. Sin embargo, el Ciclón resistió y se fue al descanso largo arriba por la mínima: 40-39.
El tercer cuarto terminó siendo determinante. San Lorenzo mostró su mejor versión del partido: intensidad defensiva, circulación rápida en ataque y efectividad para volver a despegarse en el marcador. Con un parcial sólido, sacó una diferencia de 15 puntos (65-50) y encaró el último cuarto con mayor tranquilidad.
En los diez minutos finales, La Unión intentó reaccionar con una ofensiva más agresiva, pero no le alcanzó. San Lorenzo respondió con personalidad y alta efectividad en los momentos decisivos para sellar un triunfazo por 84-70, que ilusiona y renueva expectativas.
Finalizado el encuentro, Cristian Cardo, goleador y figura de la mañana, destacó el momento del equipo: “Tuvimos momentos duros de mucha incertidumbre. Recién ahora estamos jugando con el equipo completo y por suerte estamos logrando lo que tanto buscamos. Uno siente que no merece estar en el fondo de la tabla, ahora estamos en el camino correcto”.
Por su parte, Selem Safar, uno de los referentes del plantel, remarcó la importancia del crecimiento colectivo “Llevamos tres buenos partidos, en Unión se nos escapó. Metimos otra victoria importantísima. Por momentos se nos complicó, pero los dominamos. Cuando defendés bien, adelante jugás más suelto. Ahora que tenemos un equipo largo tenemos que poner intensidad atrás”.
Y agregó, con una sonrisa: “Me siento bien, los jugadores me respetan un montón, me dicen ‘tío’. Hablaron muchas boludeces mías hace unos años y ojalá sigamos por este camino”.
San Lorenzo sigue en el fondo de la tabla con récord de 7-13, pero empieza a mostrar señales claras de recuperación. En Boedo, el Ciclón volvió a hacerse fuerte. Y los punteros, ya lo saben: no la pasan bien en el Pando.
El próximo desafío ya asoma en el horizonte. San Lorenzo volverá a jugar en Boedo el jueves 29 de enero desde las 20:30, cuando reciba a Independiente de Oliva, el nuevo puntero de la Liga Nacional.

