Hoy, el técnico de futbol y futsal femenino, Alejandro Almeyra, es el responsable directo de todos los innumerables logros que cosechó la disciplina, y esto dicho sin ningún tipo de exageración. Quienes están en el día a día lo saben perfectamente.
Desde que arribó a la institución, hace ya cinco largos años, armó una estructura (con una pensión incluida en la que viven chicas del interior) que no posee ningún otro club. Se ocupa de todos los detalles- de cualquier tipo y factor- y, como bien lo dice ante el grabador de Mundo Azulgrana, para él San Lorenzo ocupa su mente casi las 24 horas: “Yo llego a mi casa y empiezo a hacer tablas, estadísticas y me pongo a pensar porque me cabecearon en el área, porque me hicieron un gol”. Así de simple lo relata este hombre que tiene la suerte de ser, además, el entrenador de la Selección Argentina de Fútbol Sala Femenino.
Con la predisposición de siempre, en la conversación con Mundo Azulgrana, Almeyra reconoce a su cuerpo técnico (conformado por Nelson Videla, Rubén Fernández, Agustín Benchimol, Andrés Cerruti y Marcelo Barabini) y analiza un 2009 que tuvo a su plantel disputando distintas competencias.
Por un lado, en cancha de once, obtuvo el ansiado titulo que cortó la hegemonía de Boca y River a principios de la temporada y consiguió un subcampeonato. Por otro, en futsal no hubo nadie que se le anime al Ciclón: ganó todo lo que jugó, tanto en Primera como en Tercera división. La clave estuvo, según el conductor, en “la mística y la entrega de las chicas”.
-¿Qué se siente ser el
técnico del equipo de futsal imbatible?
-Durante el
2009 no se marcó la diferencia que se marco en años anteriores. El
año pasado fue bastante duro, teníamos miedo del desgaste de las
chicas porque arrancamos el 2 de enero, más la copa libertadores
que fue una bisagra: nos hizo que no hayamos podido rendir al
máximo la última parte del año. El desgaste que se sufrió allá…no
las pudimos recuperar más. Pero por suerte se lograron todos los
torneos de futsal, en campo en el ultimo torneo salimos
subcampeones, y mas allá de eso las chicas son d fierro. No le
podes pedir mas nada. Sino ganábamos estaba todo bien, lo que dejan
estas chicas es impresionante.
-¿Cómo pudiste amalgamar al
grupo detrás del objetivo?
-Y estamos acostumbrados a
jugar torneo local, Copa Libertadores, campeonatos de futsal
(risas). Jugamos lo que vos quieras.
-Y todo en el mismo día.
-Si, porque ya empieza el gustito de los demás clubes por
programarte los partidos el mismo día o con poco descanso. Ya no
saben más que hacer y quieren tomar esa ventaja. Hasta donde
pudimos pelear, peleamos. Y los días en los que hubo que jugar dos
partidos se jugaron. Por ahí, no era lo que queríamos, porque con
descanso uno le mete otra dinámica pero bueno, hubo partidos en los
que había que jugarlo con mucha táctica, había que ser inteligente
(porque no queríamos que haya desgaste). Por suerte, salió todo
bien.
-¿Dónde esta la razón por la
cual se gana todo en futsal?
-La clave pasa por el
grupo, la entrega de ellas, siempre. La mística de ellas fue
permanentemente la entrega.
-Desde el 2 de enero hasta
que terminaste el año ¿imaginaste que iba a pasar todo lo que
paso?
-Yo no tengo techo, yo siempre quiero más. Y la
que me puede seguir, me sigue y la que no, queda en el camino. Pero
uno siempre sueña, se agregó la selección, hubo muchas chicas de
San Lorenzo en la AFA. Así que vamos a tranquilizarnos un poco
ahora, no jugamos mas nada, ganamos todo lo que pudimos. Quiero
descansar, hace rato que no lo logro y vamos a ver que hago en este
2010.
-¿Hay Almeyra para rato en San Lorenzo?
-Y yo
digo que hay veces que los ciclos se cumplen, ya van cinco años que
estoy acá. Por suerte, me esta yendo bastante bien. Ojala, pero
depende de un montón de cosas. Uno también quiere seguir creciendo.
No estoy enojado con absolutamente nadie ni pido nada porque todo
lo que tuvimos, sino lo pudimos tener en el momento, lo
generamos.
-El hecho de ser técnico de
la selección Argentina fue muy especial ¿verdad?
-Si,
fue muy especial. Y este año vamos a ver de qué manera lo tomamos,
como son los tiempos. El 2009 fue una locura: iba corriendo a todos
lados, llegaba cansado. Hay veces en las que no podía dar la
charla. Por suerte Nelson (Videla, ayudante de campo) es un pibe de
fierro, nos conocemos de hace años y tiene el mismo pensamiento que
yo…me cubre bastante bien (sonríe) cuando lo tiene que hacer. Pero
no se puede correr de esta manera porque no disfrutas nada. Salimos
campeones del torneo de once, conseguimos la clasificación a la
Copa Libertadores, viajé a Brasil con la selección, después volví,
me tuve que encargar de la Libertadores, después seguimos con todos
los torneos…no disfruté nada.
-Muchas veces da la
sensación, para el que no esta en el día a día, que todo es fácil,
que ganar es sencillo. No hay conciencia de lo que hay atrás de los
títulos.
-Los que piensan así es porque no vienen a
ver todo esto. Por suerte, la gente que vino las conoce a todas. O
sea, coreaban el apellido de las chicas. Lo que hicimos en estos
cinco años fue impresionante y la gente del club, el socio, sabe
quien es cada una. Si digo Quiñónez no tengo que andar dando
características. Se sabe quien es y eso es importante porque hubo
bastante reconocimiento de la gente, sobre todo en los últimos tres
años.
-¿Un mensaje para toda la
gente de Mundo Azulgrana?
-Mas que nada, tengo agradecimiento. No soy de entrar en roce con
nadie, hago mi trabajo y le dedico bastantes horas, porque para mi
San Lorenzo son las 24 horas. Yo llego a mi casa y empiezo a hacer
tablas, estadísticas y me pongo a pensar porque me cabecearon en el
área, porque me hicieron un gol. Pero agradezco el apoyo, le
agradezco a la gente que se interioriza, que quiere averiguar por
Las Santitas. Ojala sigamos.
-¿Por qué brindaste estas
fiestas?
-Por tranquilidad y descanso, que me hacen
falta.


