El nuevo entrenador expresó su emoción por regresar al club, aseguró que vuelve por amor y prometió hacer todo lo posible para sacar adelante al equipo.
Néstor Gorosito inició un nuevo ciclo como entrenador de San Lorenzo y, durante su presentación, dejó en claro la emoción que le genera regresar a Boedo. El DT confesó que durante años sufrió cada vez que surgía la posibilidad de dirigir al Ciclón y la oportunidad no se concretaba.
“Feliz, contento de haber vuelto al club después de tanto tiempo. Cada vez que se nombraba un entrenador y yo no podía venir, la verdad que sufría, sufría mucho”, aseguró.
Además, remarcó el profundo vínculo que mantiene con la institución: “San Lorenzo es el equipo que yo elegí, no que heredé, sino que lo elegí. Por todo lo que significa, por mi familia, por la hinchada, por las canciones y porque viví como jugador la etapa más linda de mi vida”. También destacó que sus dos hijas son fanáticas del club y reafirmó el cariño que siente por los colores azulgranas.
“Cuando un amigo no está bien, hay que poner el hombro”
Gorosito explicó que aceptó el desafío por el amor que siente hacia San Lorenzo y sostuvo que este era el momento de devolverle al club todo lo que le dio durante su carrera.
“Vengo por amor. Soy un agradecido y es el momento”, afirmó antes de comparar la situación del Ciclón con una amistad. “Esto es como con la amistad. Cuando un amigo no está bien, uno tiene que ir y poner el hombro”, expresó.
Por último, el entrenador dejó un mensaje de compromiso de cara a lo que viene: “Haremos desde lo deportivo todo lo imposible para que nos vaya bien”, concluyó en sus primeras palabras como nuevo director técnico de San Lorenzo.


