Su look rapado quizás sea el comienzo de un cambio de aspecto con respecto al ex Arsenal en el Ciclón. Él es consciente que no rindió como en Sarandí y desea poder hacerlo en 2010.
“Ya pasó la bronca de lo
sucedido ante Independiente. Todo ese dolor y esa tristeza sabía
que la iba a revertir adentro de la cancha. Y ahora estoy
mentalizado en hacer un buen año”, advierte quien fuera astro en
Sarandí (pretendido por Lanús, Chacarita y la Academia de
Avellaneda), en el grabador de Mundo Azulgrana, con la escenografía
del mejor hotel marplatense de fondo.
¿Estás contento
acá?
Yo estoy contento acá. Es un grupo humano excepcional, un cuerpo
técnico que trabaja muy bien y hay objetivos claros. Soy feliz. Me
encanta. Con todo gusto me encantaría quedarme acá. La paso muy
bien.. Estoy bárbaro. Me pone muy contento también que grandes
clubes quieran tener mis servicios, pero por ahora estoy en San
Lorenzo y la cabeza está acá. Por ahora no hay nada de Racing, yo
soy de Avellaneda y me inicié ahí cuando era muy chico, pero mi
cabeza hoy está acá en la pretemporada. Yo me imagino arrancando el
torneo con la camiseta de San Lorenzo. Lo primero que estoy
pensando es en hacer una pretemporada buena y después se verá. Acá
estoy cómodo y tengo contrato por tres años. Hay que ver también
qué es lo que le conviene al grupo inversor, qué quiere hacer
Marcelo Tinelli… Yo le dije a Leo Rodríguez, mi representante, que
me llame solamente cuando haya algo importante, para bolucedes que
no me llame, porque quiero estar acá, concentrado. Supongo que en
esta semana o la otra se define todo, si me quedo o me voy.
¿Considerás que puede ser tu
año este en San Lorenzo?
Ojalá, ojalá Dios quiera. Es
lo que deseo y ojalá que sea el año de San Lorenzo, más que
nada.
¿Te hacen sentir importante
dentro del grupo y el técnico?
Sí, sí. Eso es lo que
más contento me pone, sentirme importante adentro del grupo y que
el técnico me considere siempre entre los 11 o entre los 16.
¿Te sentís contenido aquí en
San Lorenzo?
Sí, sí, tal cual, la verdad que mis
compañeros están deseando que me quede, todo el tiempo me lo dicen,
y la verdad que eso a uno le llena de orgullo.
¿En qué nivel creés que
rendiste desde que llegaste a San Lorenzo?
Normal. Ni
muy alto ni muy bajo. Tal vez la gente esperaba el rendimiento que
tuve en Arsenal que fue brillante, excelente. Pero no es lo mismo
jugar en Arsenal que jugar en San Lorenzo.
¿Tenés un poco una especie
de sed de revancha para ser aquel Papu Gómez de Arsenal, como vos
dijiste?
Sí, sí, todo el tiempo yo desde que llegué a San Lorenzo que
alterné buenas y malas, así que estoy esperando o tratando de
mejorar muchas cosas y ser un poco más regular.
¿Querés jugar adelante? ¿Lo
hablaste con Simeone?
Sí, si, tal vez el Cholo tiene
una manera especial de jugar y siempre quiere buscar el arco de
enfrente y le gusta poner a delanteros o medias puntas de volantes
para tener más llegadas. Si juego ahí, me tendré que acostumbrar. Y
nunca me consideré un goleador, ni nada por el estilo. Soy más que
nada una segunda punta, sobre todo por afuera, tirando centros,
desbordando y metiendo pases-gol y situaciones de riesgo todo el
tiempo. Hubo partidos que me sentí cómodo jugando de volante y
otros partidos no. Es cuestión de práctica y acostumbramiento.
¿Qué fue lo que cambió de
aquel Papu Gómez que sufría a este que es feliz?
Cambió
el hecho que terminé jugando bien, los últimos tres partidos, con
Boca, Argentinos y Lanús, la gente se dio cuenta. Sabía que lo
tenía que revertir adentro de la cancha, que no había otra manera y
creo que ya es un tema superado. Voy a tratar de hacer las cosas lo
mejor posible y cada vez mejor.
¿Te arrepentiste de algo de
aquel episodio tras el partido con Independiente?
No, de nada, porque yo siempre fui así. No sé si mi reacción está
bien o mal, pero me salió en el momento eso ante las puteadas. Me
fui llorando de la cancha porque me habían expulsado y que la gente
de tu propio club te insulte te da una impotencia bárbara. Me sentí
muy triste y reaccioné de esa manera. Ya está y por suerte ya pasó
todo.


