La vida le tenía preparada una mala pasada a Diana Britez, la volante de 22 años del futbol femenino que conduce Alejandro Almeyra, quien arrastraba una molestia en su rodilla del año pasado y gracias a un infortunio en su casa, hace un mes tuvo una rotura de ligamento. A la mediocampista esto no sólo le produjo un bajón anímico significativo sino que, además, le cortó la chance de continuar un proyecto personal que tenía planeado.
En diálogo con Mundo Azulgrana, Brítez, que hace cinco años que juega en San Lorenzo, decide conversar sobre su lesión, su vida que se modificó y afirma que tiene ganas de hacer todo para que el cuervo vuelva a jugar la copa Libertadores.
-¿Cómo y cuando te
lesionaste?
-Me lesioné hace casi un mes y medio ya en mi casa. Boludeando en
pocas palabras.
-¿Te querías matar
no?
-Si ¡mal! igual ya la rodilla venía mal desde el año pasado pero no
pensé que me iba pasar esto y menos… ¡en mi casa!
-¿Te
operaste?
-No todavía, falta mucho para eso, dan muchas vueltas…
-¿En qué sentido
Diana?
-Digo con el tema del médico, por el turno y
demás…
-¿En cuánto tiempo pensas
volver a pisar una cancha? ¿Tenes idea?
-La verdad que
no tengo idea, lo único que espero es poder esta bien pronto.
-¿Tus compañeras y el cuerpo
técnico? ¿Te están apoyando?
-En estos casos es todo complicado, pero sí, me apoyan.
-Imagino que tu vida dio una
vuelta importante con todo esto ¿Cómo te estas manejando con tus
cosas?
-Sí, bastante. Cambió todo un proyecto que
tenía, o quizás lo retrasó. Ahora ya me manejo mejor… ya salí un
poco del bajón que tenia pero bueno, hay que seguir adelante.
-¿Podes contar qué proyecto tenes?
-Quiero terminar la escuela, conseguir un trabajo y tratar de dar
todo en San Lorenzo para poder llegar a la Libertadores. Lo del
colegio cambió porque ya no llegué para anotarme, ya que no podía
caminar. Ahora tengo que esperar vacante.
-¿Cuánto te falta para
terminar la escuela?
-Bastante
-¿Y qué pensas que el día de
mañana le podes dar al Ciclón?
-Yo creo que más que jugar no puedo dar
-Y calidad también
¿no?
-Bueno, eso no lo puedo decir yo (risas). Gracias


