La felicidad se le nota a la distancia y, obviamente, a la hora de patear una redonda junto a sus amigos en Ciudad Deportiva, algo que realiza todas las noches con ganas, futbol y goles. Así transcurre sus días Gonzalo “Magia” Abdala, el juvenil de 19 años que jugó toda la vida en el futsal cuervo y que la temporada pasada cambió Boedo para irse a Italia, al Ciutat Di Moro de la serie C 2. Un cambió que le sirvió para crecer en todo sentido y que, en la actualidad, le sirve para volcarlo de la mejor manera en el primer equipo de Oscar Trama. En diálogo con Mundo Azulgrana, el habilidoso ala cuenta porque regresó y cómo está de cara al Apertura que comienza este viernes ante Lamadrid.
-¿Cómo te sentís con tu
regreso?
-Muy bien, cómodo. Volver al club en el que
viví tantas cosas…estoy contentísimo y con ganas de jugar ya.
-¿Cómo se tu
vuelta?
-Y al principio hablé con Oscar, me había dicho que quería que
volviera, yo también. Después hubo problemas con el pase pero al
final llegué acá, averigüé todo y me dijeron que podía jugar. No
dudé nunca, hablé con el presidente del club italiano y acá
estoy.
-¿Volviste por las ganas
simplemente?
-Si, tenía ganas de jugar. Total soy chico y el campeonato allá
empieza en septiembre.
-Ibas a quedar mucho tiempo
parado.
-Claro, hablé con el presidente del club tano y le dije que quería
jugar acá, con los chicos y en Argentina., estos meses por lo
menos.
-¿Qué extrañabas de
acá?
-Y el futsal de acá, la gente, como se ponen los partidos. El
calor, te emociona. Y el grupo de acá es bárbaro.
-¿Cómo los encontraste a
todos?
-Bien, con ganas. Igual que siempre, con la
intención de ganar y darle para adelante. Para eso estamos.
-¿Qué incorporaste del
futbol de allá?
-Y físicamente me siento mejor. Tácticamente aprendí bastante, la
verdad que me ayudo mucho estar allá en lo futbolístico.
-¿Hay mucha diferencia entre
lo que se juega en Italia y en Argentina?
-(piensa)
Allá es muy táctico y físico el juego. En Argentina hay mucho más
nivel de jugadores. La organización de los equipos italianos es muy
diferente.
-¿Tu juego se adaptó bien a
lo que pretendían los italianos?
-Si, la verdad que
tuve a un técnico que sabe mucho de futsal, con mucha paciencia. Al
principio me costó un poquito pero tranquilo. Ahora me siento con
más confianza para jugar.
-¿Vas a demostrar la
magia?
-Ojalá, eso no se pierde nunca. Es lo que me
gusta, allá también lo hacía y espero poder hacer cosas adentro de
la cancha.
-Sacando la presión, la
competencia, vos te divertís adentro de la cancha.
-Si, juego para divertirme. Por algo metí tantas ganas para jugar.
No me importa la plata. Quiero jugar para sentirme bien.


