Comenzó jugando en Los Forzosos compartiendo la línea media con el Carbuña Federico Monti y Amílcar Assali.
Gorena jugaba a la izquierda y si bien no fue de los más virtuosos con el balón, todo su ímpetu y garra lo llevaron a ocupar un lugar entre los titulares del equipo mayor en los difíciles torneos de la Liga Don Bosco.
También tuvo una participación muy activa en la reorganización del club y la Asamblea convocada por los pibes en la casa de los hermanos Coll, donde se decidió que se transformara en el presidente de la institución en 1914, cargo que ocupó en la primera mitad de ese año, para luego dejarle lugar a Antonio Scaramusso.
Nota: Gentileza de “El Cuervo” – Un Sentimiento Inexplicable – Cada día, un recuerdo.


