Tras una irregular campaña, quinta ubicación, el conjunto de Boedo dirigido técnicamente por Jose Cuesta Silva contaba con el goleador del campeonato, Mario Papa, que esa tarde anotó 3 de sus 24 goles, completando la cuenta, Oscar Silva (en dos oportunidades), Gabriel Uñate, Adolfo Seoane y Ferretti (en contra).
“Cabecita de Oro”, como lo apodaron, fue un formidable goleador que llego a la institución en 1945 con 18 años para jugar en la Cuarta División. Un año después pasó a Tercera y en el año 1947 formó parte de la famosa Tercera Campeona que enamoró a la hinchada, convirtiendo un promedio de mas de cuatro goles por partido.
Debutó en Primera División el 16 de mayo de 1948 y permaneció en la institución hasta 1953.
Integró el San Lorenzo que deslumbró en la gira por Europa en 1949/1950, siendo uno de los goleadores y su consagración definitiva se produjo en 1950, donde fue el máximo anotador del futbol argentino.
A pesar de su escasa altura (1,66 metro), inusual para un delantero y mucho más para uno que se caracterizaba por un extraordinario dominio del juego aéreo. Papa era dueño de un cabezazo que combinaba técnica y potencia, tal es así que de los 24 goles convertidos en la temporada, 12 fueron de cabeza.
Lamentablemente una fuerte lesión sufrida a fines de esa temporada hizo que su rendimiento decayera y ya nunca volviera a su plenitud.
Nota: Gentileza de “El Cuervo” – Un Sentimiento Inexplicable – Cada día, un recuerdo.


