Si bien no jugó demasiado tiempo en el Ciclón (apenas 10 partidos, con 3 goles convertidos), Andrés Nicolás DAlessandro (hoy defendiendo la casaca del Internacional de Porto Alegre, Brasil), se encariñò en cierto modo con los colores azulgranas, sin renunciar a su pasado riverplatense.
Por eso, pasó a saludar a quienes lo trataron tan bien en su estadía por Boedo.
Surgido de filas de River Plate, con pasos por el Wolfsburgo de Alemania, el Portsmouth de Inglaterra y el Zaragoza de España, recaló en el CASLA en el año 2008, cuando se le compró el 50% de su pase, jugó el primer semestre y luego fue trasferido a su actual institución, donde ganó la Copa Sudamericana 2008 y el Campeonato Gaúcho 2009.
“Siempre vuelvo a los lugares donde tengo buenos recuerdos. Vine a saludar a los chicos y a Ramón porque las vacaciones me lo permitieron”, explicó Andrés, en diálogo con nuestro portal www.mundoazulgrana.com.ar.
– ¿Cómo lo ves a Ramón?
– Bien, como siempre.
– ¿Cómo ves a San Lorenzo con Ramón? ¿Es el hombre ideal para levantar a este Ciclón, como sostuvo Bergessio?
– Sí, Ramón siempre es diferente. Siempre genera otras cosas. Ya sabemos lo que hizo acá en el club y lo que genera cuando llega a dirigir a un equipo. Hoy tiene la suerte de volver a San Lorenzo y Ramón Díaz genera el doble de lo que puede generar otro técnico.
– ¿Te quedaron muy marcados tus seis meses en San Lorenzo?
– Sí. La verdad que sí, a pesar de que no fue mucho tiempo. Hay gente más que nada que me ha tratado muy bien. Utileros, gente que trabaja en el club, compañeros que uno pierde el contacto y cuando tengo la suerte de venir a saludar, saludo. Siempre lo digo: a pesar de no haber podido ganar nada y no cumplir los objetivos en esos seis meses, lo rescatable es que me quedaron buenos recuerdos y gente que se acuerda de mí y a la que puedo venir a saludar.
– ¿Te gustaría regresar en algún momento acá?
– No sé adónde me va a llevar el fútbol. La verdad que no sé dónde voy a ir. Seguramente volveré a Argentina y siempre lo dije que, si bien tuve la suerte de haber jugado en San Lorenzo y siempre lo agradezco, mi pasado en River es un poco más pesado, son quince años. Vamos a ver qué pasa cuando tenga que volver al país, vamos a ver…


