Con garra, buena dosis de juego
colectivo y precisión en los últimos metros, la Primera de futsal
volvió a ganar y quedó como único líder de este Clausura. Los
números hablan por sí solos: seis encuentros jugados, 18 puntos,
con 37 tantos a favor y 21 en contra.
El pasado viernes, quien sufrió de este verdadero Ciclón en cancha
de America del Sud fue Nueva Estrella (un conjunto muy duro) que
sólo pudo hacer algo al comienzo del duelo. En un lapso de cinco
minutos, convirtió dos tantos gracias a un buen contra ataque y a
un tiro de media distancia que encontró al azulgrana mal
parado.
Después de esa ráfaga, el despertador sonó para los dirigidos por Trama. Pudieron recuperar la pelota, la hicieron circular y comenzaron a llegar con sumo peligro. Gramuglia, Chicho Mouras y Matos casi gritan el descuento hasta que la agarró Nico Valdez y con un bombazo decretó el 1 a 2.
Luego de esa acción, Gonzalo Matos tomó el balón en mitad de cancha y avanzó algunos metros. Encontró el hueco y, claro, disparó eficientemente para establecer el 2 a 2 con el que se cerró la primera mitad.
En la segunda, se vio una versión
mejorada del cuervo. Más rápido de piernas, siguió complicando a su
contrincante, con la plena convicción de que los tres puntos tenían
un sólo destino.
Así fue como se puso arriba por medio de una definición excelente,
de zurda además, del Pollo Guariniello. El goleador del team de
Trama volvió a decir presente justo en un instante caliente y
cuando se necesitaba un gol.
Con el 3 a 2, San Lorenzo continuó generando oportunidades pero no
contó con la puntada final para marcar. También, cometió
infracciones (algunas discutidas por una dupla arbitral de
actuación regular) y faltando más de siete minutos ya tenía en su
mochila cinco faltas.
Para su desgracia, llegó a la sexta y desde la línea los vestidos
de blanco desaprovecharon la chance de ponerse 3 a 3 porque el
remate disparado se estrelló en el palo.
Era, evidentemente, la noche del azulgrana. Todo le salía bien y
para completar con un moño una actuación positiva por donde se la
mire, Gonzalito Matos se encargó de meter el cuarto (definió en un
mano a mano a una punta, como los que saben), el quinto y el sexto
gol. Pablo Felder anotó el séptimo y ahí si, se desató la
fiesta.
La gente de Boedo, que sigue acompañando al equipo a todos lados, aplaudió de pie, cantó por sus jugadores y pidió una vuelta. Los Gladiadores obviamente levantaron las manos y prometieron dejar la piel para conquistar con lo que sueñan.


