Tras la alegría que significó el titulo conseguido por el hockey sobre patines, habló con Mundo Azulgrana Claudio Costa, el entrenador del conjunto azulgrana. En un diálogo de varios minutos, el DT se refirió a los detalles que llevaron a San Lorenzo a alcanzar la gloria nuevamente, como sucedió en el 2008, también con Costa como técnico, quien asevera: “Este titulo es el trabajo de todo un año”.
-¿Qué significa este
titulo?
-Es una alegría muy grande. Es el trabajo de
todo un año, obviamente con algunos sin sabores al principio: nos
costó amalgamar el equipo. Llegaron dos jugadores de afuera y eso
significó encontrar un funcionamiento colectivo difícil pero
gracias a Dios sobre el final del campeonato, para los partidos que
realmente se necesitaba, el equipo apareció. Más allá del partido
contra Huracán (sonríe)
-Fue complicado, esto dicho
por los chicos, el armado del grupo ¿Para vos pasó lo
mismo?
-Si, costó desde el punto de vista del grupo.
Aparecían diferencias entre algunos jugadores producto de que a
nivel hockístico que se pretendía porque las individualidades
estaban. Con Ariel García tratamos de hablar mucho con el
grupo, de que rememos para el mismo lado y eso con el correr del
tiempo se fue solucionando. Por eso llegamos a esta instancia final
con el equipo consolidado para obtener el campeonato.
-¿En qué partido o instante
te diste cuenta de qué el equipo estaba consolidado y tenía pasta
de campeón?
-Pasa que en la segunda ronda este equipo
prácticamente no tuvo fisuras. Nosotros enfrentamos a River y
después de ese partido el equipo empezó a aparecer. Les ganó a
todos, fin de semana tras fin de semana. Y los resultados se fueron
logrando.
-El día de mañana ¿Cómo vas
a recordar el partido contra Porteño?
-(piensa, sonríe)
Fue una final anticipada, fue un gran partido que hizo San Lorenzo.
Ahí quedó demostrado lo que te estoy diciendo. El grupo se hizo
fuerte, logró remontar un resultado estando abajo. Sacó la garra,
esa que necesita un equipo que quiere ser campeón. Y ahí dimos un
paso importante.
-¿Contra Huracán se
relajaron mucho?
-Te puedo decir que tratamos de estar
concentrados en la cancha. Pero con la victoria de Porteño
explotamos con un montón de sensaciones, de muchas cosas, y que es
inevitable. Lo que pasó contra huracán fue anormal. Si las
exigencias hubieran sido otras seguramente el partido no terminaba
de la manera en que terminó. Festejamos antes de tiempo, esa es la
verdad.
-¿En quién pensaste cuando
fueron campeones?
-En mi familia, en mi vieja que perdí
en el mes de mayo. Mi mujer me banca a morir, yo le dedico mucho
tiempo a esto. Estoy los lunes, los martes, los jueves, viernes,
sábados y por eso tenes que tener un respaldo familiar para poder
afrontar todo. Este es mi sexto año como entrenador de San Lorenzo,
es mi segundo campeonato y uno piensa en cosas que uno deja atrás.
Pero las deja por un motivo y acá está el final feliz: es el logro
del campeonato.


