Sin dudas, el 2010 para Carlos Zatta, el delantero de 26 años de la primera de hockey sobre patines cuerva, será especial por varios motivos: cambió de club (se mudo de GEBA y aterrizó en Boedo), vivió cosas muy especiales con el grupo conducido por la dupla técnica Costa – García y, fundamentalmente, porque salió campeón con el Cuervo al triunfar en el súper cuatro.
En un mano a mano con Mundo Azulgrana, Charly, como es conocido en la Ciudad Deportiva, decide hablar del equipo número uno de la temporada pasada y le deja una dedicatoria del titulo obtenido a su mamá, que no está presente.
-¿Cómo viviste la consagración?
-En el último partido perdimos por goleada contra Huracán pero uno
como jugador lo sintió. Pero, vamos a ser sinceros, ya había
terminado el otro partido y se empezó a festejar, y cuando festejas
antes de tiempo te relajas mucho. Nos dimos cuenta en el partido,
no podíamos mantener la bocha. Pero fue una alegría enorme: mi
anterior título, con GEBA, lo ganamos en el escritorio y de repente
salir campeón así, en pista…es inolvidable. Lo festejas con tus
compañeros y es lógico: este grupo pasó por muchas cosas. Por
puteadas y enseguida a ser los mejores amigos, que nos bancamos a
muerte y todos unidos.
-¿Llegaron a las trompadas?
-No, porque si no ¡sería cualquiera! Si te agarras a trompadas
cinco jugadores ya no jugarían más. Pero en cualquier grupo se vive
una cosa así, en cualquier deporte. Cuando hay malos resultados te
quejas de todo, que estas mal físicamente, que no te pasan la
bocha…todo te molesta. Y empezás a ganar, la cabeza te funciona
diferente, empezás a dar bien los pases, a meter goles, empezás a
correr todas, no querés que te saquen pero si te sacan alentás al
otro. Eso fue lo que nos pasó en el año.
-Si te pregunto por la clave del campeón me respondes el
grupo.
-Yo creo que la clave fue esa y también fue muy importante el
partido contra River que perdimos 8 a 2. Fue un baile terrible y
ahí nos agarramos entre nosotros, con los entrenadores, y dijimos
que nos teníamos que dejar de joder. Ya era cualquiera eso y nos
molestaba todo, no había nada que nos venga bien. Después le
ganamos a Harrods y el equipo pegó una remontada terrible. Llegó
Ciudad A, Huracán, y al ganar esos partidos nos dieron los puntos
necesarios para entrar al Súper Cuatro. Y creo que el equipo se
afianzó completamente a esa altura. Luego, ganarle a Ciudad y
Estudiantil Porteño fue una alegría enorme.
-Aquel partido contra Porteño es histórico, quizás fue
el más importante del año.
-Si, porque es lo que hablábamos con los chicos: pasamos por todo
en ese partido. Como en el año. A principio de 2010, todo el mundo
decía que San Lorenzo se había reforzado muy bien, que teníamos dos
arqueros de selección, que teníamos grandes jugadores y de repente
tuvimos muchas bajas, el quilombo interno, el mal juego, los malos
resultados, e hicimos un cambio tremendo. Los demás equipos no
pasaron por esta situación. Lo vivimos como nunca este titulo.
-¿A quién le dedicaste el titulo?
-Y te lo dije antes a vos: a mi vieja, que no la tengo y me
encantaría tenerla. Y a mi viejo Carlos, que siempre me pregunta
cómo salieron y hoy está muy contento.


