Un hombre simple con conceptos elaborados. Así se lo podría definir a Ignacio López, el entrenador de las inferiores de hockey sobre césped del Ciclón que tiene como misión principal dotar de los mejores valores a la primera categoría, algo que viene sucediendo de forma contundente en los últimos tiempos.
Sentado al aire libre, en una apacible tarde en la zona de Villa Elisa y custodiado por su hijo Francisco de tan solo ocho meses, López, que nació en 1976, se tomó el tiempo necesario para hablar de todo con Mundo Azulgrana, en una entrevista sin cassette.
Empezó hablando obviamente de su trabajo con la quinta, sexta y séptima división. Luego, de la generación de jugadoras menores de veinte años que moldeó y que pisaron muy fuerte en primera, asumiendo responsabilidades en el 2010 (como Florencia Díaz, Belén Accame, Rocío De Sousa, Regina Pierattini, Antonella Berrocal, Solange Rodríguez, Sofía Pérez, Jacqueline Ortiz y Antonella Sforza), y de la excelente sintonía que reina entre él y el técnico de la primera, Gabriel Landa, una persona vital en el proceso que se está llevando a cabo en la disciplina.
Relajado, y a la vez categórico, dio su parecer sobre el conflicto que existió en el deporte y dejó en claro dos cuestiones: que las expectativas para este año son las mejores y que está muy contento de estar en San Lorenzo.
-¿Qué balance podes hacer del 2010?
-El año a nivel club fue muy importante. Volvimos a jugar en el
club, como locales, después de mucho tiempo, y tras el descenso de
la C en el 2009 se volvió a subir. La posibilidad de que tengamos
la cancha en el club hizo que se acercaran muchas chicas nuevas, ya
que hoy contamos 180 entre las dos líneas. Fue todo muy positivo y
el año lo encaramos como preparación para volver a la C. En quinta
no hubo un equipo mejor que nosotros, salvo en la final con Olivos,
pero si hubiéramos tenido a todo el equipo completo no hubiéramos
tenido problema. A la sexta no le tenía tanta confianza pero con el
correr de los partidos el equipo se terminó afianzando, fue muy
ordenado, oportunista, inteligente, y hubo un buen crecimiento de
varias chicas. Incluso, varias se destacaron bastante. Y con la
séptima es una incertidumbre porque son chicas que vienen de jugar
en media cancha y tienen que pasar a jugar en una cancha entera. No
tenía gran expectativa pero hoy te puedo decir que tenía a algunas
chicas que eran ex jugadoras y se terminaron definiendo como
jugadoras y este año las vamos a tener. Se afianzaron otras y
tuvimos a algunas chicas preseleccionadas, y otras que crecieron
muchísimo a lo largo del año.
-¿En qué evolucionaron tus equipos?
-El tema de jugar de local le dio tranquilidad a todas y fue muy
importante. Antes nos preparábamos para jugar chiquito porque
entrenábamos en un espacio chiquito. Y todos los sábados siempre
nos pasaba lo mismo: éramos visitantes en todos lados. No teníamos
malos resultados pero el tema era que seguíamos jugando de la misma
forma, de manera chiquita. Cuando en realidad eso tiene que ser una
característica del juego de un equipo: que cuando juega bien lo
hace y cuando no agarra la pelota tiene que jugar chiquito para
tomar confianza. Nuestro juego era siempre el mismo y dinámicamente
no teníamos nada.
El hecho de entrenar y de jugar de local les dio a todas una
tranquilidad muy grande, mucha confianza. A todas les costó al
principio, y a cualquier persona después de jugar tanto tiempo de
visitante le pueden jugar en contra los nervios, pero se produjo un
cambio muy grande. Y en cuanto al juego, la idea siempre fue jugar
tranquilos y teniendo en cuenta que ningún torneo de inferiores es
importante. Lo valioso es que seis chicas hayan terminado jugando
en primera.
-¿Cómo evaluás la experiencia de las chicas de jugar las
finales?
-Olivos terminó ganando un partido que si teníamos a todas las
chicas lo podríamos haber ganado. Influyeron los arbitrajes ya que
en el primer partido fueron un desastre, todos fueron muy malos,
nos perjudicaron bastante, y esto no es llorar porque cualquiera lo
vio. En séptima, Alemanes de Quilmes jugó mejor, a una velocidad
que nosotros no la pudimos bancar y encima no nos animamos a jugar.
No jugamos bien más allá de que no nos cobraron varias cosas pero
no es excusa. En cuanto a la sexta, no hubo mucha diferencia y nos
faltó estar finitos en la definición para poder ganar. La
insistencia de jugar hace que tengas más posibilidades que el
equipo contrario. Generamos, entre la sexta y la quinta, casi
cuarenta córners cortos y la diferencia estuvo en atacar y defender
el área. No defendimos bien y nos metieron goles, no atacamos bien,
y no convertimos. Muy simple.
-El hecho de que tantas chicas hayan subido a primera ¿A
qué se debió? Porque en el 2008 y 2009 esto no se dio. En aquellas
dos temporadas subieron muy pocas juveniles y la única que pudo
jugar y se consolidó fue Luisina Solé. Después, De Sousa bajó,
Sofía De La Llera nunca fue titular, y Sforza solamente completó un
puñado de partidos. Hoy la realidad es drásticamente muy distinta y
queda la sensación de que hay una camada dispuesta a
quedarse.
-Me parece que va por dos lados la cuestión. Las chicas que
empiezan a jugar su primer año en mayores este año y las que están
en segundo año de quinta, que terminaron de jugar la final,
obviamente terminaron jugando debido a la no presencia de las
jugadoras que les correspondía hacerse cargo de la situación.
Entonces ellas tomaron ese lugar. Lo que me pareció súper positivo
también es que, a lo largo de todo el año, Gabriel Landa haya
venido a ver partidos de séptima, de sexta y de quinta. Sabía todos
los nombres y se interesaba en profundidad. Eso antes no pasaba, y
que Gabriel sepa qué jugadas de corner hacen las chicas de quinta
hace que él, cuando necesite verdaderamente de una chica de quinta,
las chicas de quinta digan estoy acá. Eso es muy importante, la
verdad que a uno lo pone re contento esta situación, esta comunión
que existe. Y después me invitó a estar en el banco de suplentes
con él en los partidos finales, y cuando miraba y veía a Sofita en
el arco, a Vale (que la entrené desde novena), a Clara, a Belén, a
Antonella, a Sole, a Flor, a Rocío, a Regi… salvo a las Maloberti y
a Erika, después las entrené a todas en algún momento. Que Sole y
que Rocío hayan tirado en la definición por penales, más allá de
que hayan errado (que no me interesa), es importantísimo. Que una
chica de 17 y otra de 19 se hayan hecho cargo de esa situación me
llena de orgullo, me pone muy contento.
-Las notas de hockey de las inferiores son muy
consumidas en MA, se advierte que hay mucha expectativa en estas
chicas ¿Crees que la gente hace bien en tener expectativas en esta
camada?
-Si, hace bien, yo creo que si. Creo que en San Lorenzo, el fútbol
es el deporte de los hombres y en las mujeres es el hockey. En
cantidad de jugadoras ya lo estamos demostrando. Más allá de eso,
al ser un ambiente de fútbol, hay exitismo que se traslada a los
deportes amateurs. Por eso les digo a las chicas que estén
tranquilas y siempre pisen la tierra. Todavía no tenemos mucha
historia en el hockey, nuestra historia empieza en el año noventa
(cuando arrancó la disciplina en la institución) y ellas están
escribiendo la historia ahora. Así que a nosotros nos van a
respetar en la medida de que hagamos las cosas bien adentro de una
cancha. Mientras vayamos creciendo, e instalándonos en lugares en
los cuales la competencia sea más difícil, nos van a respetar cada
vez más.
-¿Qué condiciones ves en las chicas de inferiores que
están hoy en primera?
-Las chicas tienen en claro que San Lorenzo está por delante
de todo, que el deporte está por arriba de todos y que ellas vienen
después. El objetivo que tienen es trabajar para formar parte de la
primera, eso es lo importante. Al tener muy en claro eso
resolvieron muy bien la situación que se dio. Son chicas que tienen
una educación deportiva, que se prepararon para aprovechar la
oportunidad y tienen en la cabeza que la preparación física es
igual de importante que la de palo. Se divierten cuando salen a la
cancha y más allá de que sean más amigas unas de otras, cuando
salen a la cancha se matan por la compañera, sea cual fuere. Regi
es capaz de romperse una mano por Antonella y Antonella pone el
cuerpo por Flora o Sole. O sea, eso lo tienen muy en claro.
-¿Existió alguna jugadora que te haya sorprendido por el
rendimiento que mostró?
-Gabriel estaba todo el tiempo preguntándome cosas en los partidos
de inferiores, posibles situaciones de un partido de primera y
quienes podrían resolver esas situaciones. Lo íbamos hablando
mucho. Ya te digo: a mi me puso muy contento que él me haya dejado
estar en el banco de suplentes en los partidos definitorios.
-Consultado por esto, Landa me dijo que vos tenías que
estar con él porque eras parte de todo el proceso.
-Pero se daba que la mitad del equipo eran chicas de quinta. Me
hubiese gustado que en el partido final estuvieran Jacqui Ortiz y
Anto Berrocal. Volviendo a la pregunta, me sorprendió la actitud de
Sofita en el arco, Regi bancándosela y jugando de titular por
primera vez en primera, Belén jugó bárbaro, Sole me sorprendió
muchísimo porque jugó excelente. La que no me sorprendió tanto fue
Flora, porque desde principio de año había tenido muchas
posibilidades y había metido varios goles. A alguien más chico a
veces le es fácil romperla en un partido sencillo y quedarse con
eso que jugar varios partidos difíciles. Y Flora jugó muy bien y
encima metió goles importantes. Antonella Sforza, siendo la
jugadora de quinta con más experiencia, en el momento que le tocó
entrar lo hizo muy bien. También esto fue respaldado por Silvana
Maloberti, que es una crack total y eso le sirvió a Rocío por
ejemplo y a toda la defensa. Además, el aporte de Keila, Clara como
capitana, Vale, Erika y Daniela Maloberti (que es otra crack total)
fue fundamental.
Además, faltaron, como mencioné, Anto Berrocal y Jacqui Ortiz.
Vamos a tener mucho potencial y se puede lograr el objetivo que es
mantener la categoría. Confío que teniendo los materiales, que
terminen de poner todas las luces y que se pueda acomodar un
poco la cancha, que se pueda lograr lo que todos queremos y sea el
punto de partida para cosas todavía mejores.
-En la fiesta de fin de año realizaste un discurso
bastante emotivo en donde resaltaste valores, emociones y
características del hockey azulgrana, que tocó la fibra intima de
los presentes ¿A qué se debió?
-La verdad, estaba caliente por cosas que pasaron, que me fui
enterando después. Soy una persona muy sanguínea y trato de
transmitirles a las chicas desde mi lugar lo elemental para que
puedan practicar un deporte: que sean apasionadas por lo que hacen,
que sepan que San Lorenzo está por arriba de todo y que estudien.
Yo creo que se dieron cosas históricas en el 2010: se jugaron
cuatro finales en el año, se logró el objetivo (con todo el
contexto alrededor) de ascender…a mí quizás no me tocaba el
conflicto que sucedió directamente pero indirectamente sí, porque
formo jugadoras para la primera. Podría haber pensado que en algo
fallé si hubo chicas que yo entrené y no entendieron que, más allá
de equis cosa, el club y el deporte están por encima de todo. Yo
por un lado me sentí mal pero también me sentí orgulloso, muy
contento, porque planté una semillita y germinó en estas chicas que
hoy están en primera, que no pudieron completar la etapa de
desarrollo formativo final para tener que hacerse cargo de una
situación. Entonces eran un montón de cosas que me estaban dando
vueltas en la cabeza y necesitaba decirlas. Me gusta decir las
cosas, no voy a hacer amigos ni a quedar bien con nadie, y me
parece que es importante resaltar lo que hicieron las chicas al
hacerse cargo de la situación, lo que realizó el cuerpo técnico de
la primera, lo que se bancó la capitana y hay que agradecerle a
toda la gente que estuvo siempre. Más allá de lo que pasó, se logró
esto. Imaginate todo lo que podríamos construir sin adversidades,
si la realidad fuera otra.
-¿Te molestó algo que se haya dicho?
-La verdad que no me interesan los comentarios que se pusieron en
los foros, en las notas y en algunas páginas. No los miro. Yo hablo
de hockey de verdad con entrenadores, con gente que se formó y que
sabe. No me creo más ni menos que nadie pero no me voy a poner
hablar de hockey a la altura de una determinada jugadora. Le puedo
plantear una situación en particular a esa jugadora pero no es
bueno hablar porque esta cargada por el contexto del conflicto. Y
la verdad que eso no me interesa. Lo que sí me parece muy malo es
que los problemas de nosotros no se puedan resolver entre nosotros
y que se hayan dejado trascender. Salir en todos lados, que en los
clubes te pregunten que pasa en San Lorenzo… los problemas internos
hay que resolverlos internamente.
-¿Cómo imaginas el 2011?
-En la reunión que tuvimos con Carlos Juárez, el nuevo coordinador,
se planteó la posibilidad, que está cerca, de armar una línea B, el
desafío de volver a jugar en una categoría que nos va a costar cada
partido. Tengo muchas expectativas. Vamos a ver como responden las
chicas pero la confianza es total hacia ellas de parte de todos.
Siempre les digo que a rivales fáciles cualquiera les hace goles y
no tenemos que pensar en jugar contra Estudiantes, Quilmes B ni
contra UBA. Tenemos que pensar en jugar con Quilmes A, Lomas, GEBA
A y Ciudad A. Y para jugar contra ellos, es necesario trabajo, todo
es consecuencia de trabajo. No estamos lejos si hacemos las cosas
bien. ¿Por qué no podemos llegar hasta ahí? Lo que hay que tener es
una continuidad en el tiempo de educación deportiva, con mucho
laburo. Ese es el camino.
-¿Querés agregar algo que no te haya preguntado a lo
largo de la nota?
-Si, que estoy muy contento de estar en San Lorenzo y después de
estar tanto tiempo acá un poquito de San Lorenzo soy. La gente con
la que me relaciono siempre transmite y me hacen sentir parte del
club. El 2010 fue un año inolvidable para mí porque se me dieron un
montón de cosas con los equipos que entrené, que jugué y encima
nació mi hijo. Quiero decir que no soy tan antipático como parezco,
pasa que hablo más con las personas que se me acercan que con las
que se me acercan menos. Por eso a veces parezco con mala onda.
-Un detalle que quería comentarte. Sos un tipo que siempre estuvo ligado al hockey, jugando y dirigiendo. Sin embargo en tu casa hay una sola foto del deporte y es de San Lorenzo. Habla un poco de vos eso.
-Si, esa foto es de la sexta campeona del 2008 que dirigí. Me la regalaron Belén Accame y Antonella Berrocal, con una cartita muy emotiva que guardo. Siempre digo gracias porque San Lorenzo me dio la posibilidad de poder disfrutar del deporte que me gusta, que me apasiona y que además tengo la posibilidad de transmitir. Simplemente eso.


