Y un día llegó el debut. El esperado arranque de la presente edición del Argentino C de fútbol se produjo ayer por la tarde en el cruce entre locales. Libertad y Los Cuervos abrieron su participación en la Zona 84, que comparten Real Madrid y Camioneros, en el sintético del Hugo Lumbreras, que arrojó la victoria por 3 a 2 perteneciente al Azulgrana, en un partido que se mostró cambiante con un tiempo favorable a cada escuadra.
El conjunto que oficiaba como local, Libertad, con un esquema clásico 4–4–2 empezó complicando a Los Cuervos, que pese a algún arresto individual, se veían superados en todos los sectores del campo. En especial, desbordados por la velocidad y explosión en los últimos metros de Cortez y Zazzarini.
Precisamente de la audacia y las corridas de los puntas, el Naranja logró ponerse en ventaja en el marcador y hasta duplicar cifras en la red. Los dos “ligeritos” quedaban mano a mano con la defectuosa línea de tres planteada por el cuerpo técnico cuervo, que en los primeros 45 minutos le costó su real adaptación a la misma.
Primero fue Hugo Cortez y después David Zazzarini, en fracción de dos minutos, aseguraron el 2–0 parcial, en dos muestras de perfecto contraataque.
Dos estiradas magníficas de Jonatan Núñez; la solvencia y solidez defensiva de Lozano; la explotación al máximo de las virtudes de los dos delanteros y el tándem Roque Cortez – Claudio Zentner para apropiarse de la mitad de cancha, justificaban por sí solos el resultado.
Tras el descanso, Alan Zentner ingresó en Los Cuervos. La figura azulgrana fue probada en el equipo en la jornada previa al debut, y más allá de padecer una lesión en una de sus rodillas, cumplió y pagó con creces las expectativas que se generaron en torneo a él.
El movedizo siete bravo, Franco Negri, empezó a ser abastecido con juego claro. Lemul y Martínez, encontraban a su “socio” ideal y así comenzó un nuevo capítulo de la historia de apertura. Porque en el primer encuentro con Negri, en un acto descalificador deportivamente hablando, tras una violenta falta de Godoy –que si hubiese sido expulsado por ir directamente a golpear a su rival hubiese estado correcto–, Claudio Zentner vio la tarjeta roja por pisar a Negri cuando esta tendido en la cancha.
La inferioridad numérica y el contagio del posterior gol en contra de su propia valla de Godoy, marcado a los 30 de la complementaria, el empuje del equipo hacían pensar que el empate no estaba en un horizonte muy lejano.
Cuatro minutos después llegó la que, hasta ese entonces, era la primera gran hazaña. Franco Llamas, que instantes previos había dilapidado una situación inmejorable con todo el arco a su merced, decretó la paridad transitoria. El goleador del Azulgrana tocó el balón a la red ante una fallida salida de Núñez, quien le dejó el hueco en el primer palo. Ese se transformó en el único error del golero naranja, que tapó tres pelotas netas de gol.
Y la gran epopeya se dio unos minutos después. Una certera apilada desde izquierda por parte de Negri, centro al segundo palo y como un rayo apareció el Lagarto Matías Avendaño, que ya había tenido dos claras sin destino de red, y con una fantástica palomita voló alto para el triunfo cuervo (3–2).
Una patada artera de Federico Godoy cuando Avendaño se encontraba presto al inicio del festejo personal, fue la última acción del volante central de Libertad en el cotejo.
Ya en desventaja, tanto en el marcador como en la cantidad de soldados dispuestos en el campo, el Naranja batalló como pudo: con algunos pelotazos y una que otra pelota parada. Nada más.
Festejo y algarabía final teñidos de azulgrana en el entretenido y plagadísimo de emociones debut de ambos en la actual versión del Torneo del Interior 2011.
Nota: El Diario del Fin del Mundo- Ushuaia


