Para los que no la conocen, Julieta Padín es la persona que con 21 años se encarga, temporada tras temporada, de defender la valla de San Lorenzo de Almagro, el equipo multicampeón de futsal femenino.
El camino hacia ese arco no le resultó sencillo a Padín, una fanática total del Ciclón, quien tuvo que pelearla para estar en el lugar que hoy ocupa ya que, tal como lo cuenta en una conversación con Mundo Azulgrana, a sus papás no les gustaba la idea de que juegara al fútbol. “Siempre jugué al fútbol, desde chica. Pero a mis papás no les gustaba. Tenía 15 años y le dije a mi papá que quería ir a probarme. Me prometió que si no me llevaba materias lo iba a poder hacer y así fue. Llegué un verano, me probé y ¡no me moví mas!”, relató muy animada.
-¿Por qué empezaste a atajar?
-En realidad, me fui a probar como jugadora y el profe me dijo si quería atajar en un partido y desde ese día no me moví. Fue casualidad y también estuvo presente el ojo del profe.
-¿Cómo se da tu llegada al club?
-Siempre jugué al fútbol, desde chica. Pero a mis papás no les gustaba. Entonces hice un montón de deportes pero después me aburrí y cuando tenía 15 le dije a mi papá que quería ir a probarme. Me prometió que si no me llevaba materias lo iba a poder hacer y así fue. Llegué un verano, me probé y ¡no me moví más!
-¿Qué se siente estar en San Lorenzo?
-Es impresionante estar acá porque año a año se renuevan las ganas de defender la camiseta, el incentivo sale solo. Siempre hay ganas de empezar un nuevo año y un nuevo desafío. Se espera con ansiedad que empiecen los torneos.
-Y a partir de ahí, ¿Quién fue la persona que te marco más en el club?
– El profe Rubén es quien más me apoya en mis locuras y que está ahí para todo lo que necesito. Es alguien que sabés que va a estar siempre y eso te da fuerza en los malos momentos y te guía en los buenos.
-¿Qué pensas que mejoraste en este tiempo y qué crees te falta mejorar?
-Un montón de cosas. Primero a sentirme más segura, es muy importante ya que hay que tratar de no cometer errores, y el apoyo que tengo afuera y dentro de la cancha me hace sentir confiada. Técnicamente con los entrenamientos nos perfeccionamos y eso hace que vayamos creciendo técnicamente y tácticamente. Yo no sabia nada de atajar cuando llegué, y con el tiempo fui aprendiendo y divirtiéndome. Tengo que mejorar el juego con los pies, siento que me falta un montón pero que con trabajo puedo llegar a hacer bien las cosas.
-Ganaste muchísimos campeonatos, tanto en tercera como en primera, ¿Todos los títulos tuvieron el mismo sabor?
-No, obviamente el primero fue el mejor. Primero porque todas éramos chicas y me acuerdo que cuando perdíamos nos poníamos a llorar en el vestuario. Cuando ganamos también ¡¡¡llorábamos!!! Y los más lindos fueron esos que se definieron en finales o que estuvieron peleados hasta el final. Satisfacción plena te digo. Igual hay que seguir ganando y poniéndole estrellas a la camiseta. No me gusta perder a nada.
-¿Con qué soñás cuando te vas a dormir?
-Depende el día, antes de un partido, me lo imagino en la cabeza y el resto casi nunca me acuerdo, pero cuando lo hago siempre es algo sacado de contexto y sin sentido. Es muy divertido, mezclo situaciones y personas. Pero mi mejor sueño es llegar a un mundial o a los juegos olímpicos.
–Te reconocieron en AFA por tener la valla invicta en tercera y en primera durante el 2010, ¿Qué pensás del reconocimiento?
-Me siento muy halagada. Igual siento que parte importante de ese premio se lo lleva el equipo, que también hace que la pelota no me llegue tanto. Este año me gustó porque tenía mi nombre en el trofeo. Muy lindo realmente. Es compartido el premio, el equipo también se lo merece.
-¿Y para qué está Julieta Padín en el 2011?
-Para todo lo que pueda alcanzar. Siempre me propongo muchas cosas y lucho por alcanzarlas. Ojala este año se den muchas cosas que no se me dieron otros años, que estaría buenísimo. Y siempre con la misma entrega y firme para frenar las pelotas, que es lo que más me divierte hacer. Y vamos a tratar de que este año no se nos escapen más campeonatos, tenemos que volver a ganar todo.


