Salió de su casa para encontrarse con sus amigos para ir a la cancha. Estaba en duda de ir al partido. Su hijo mayor quería ir con él pero se quedó llorando, él no lo quiso llevar. El 20 de marzo de 2011 fue un día domingo. Ese día Ramón fue a ver un partido de su Ciclón sin saber que nunca más volvería a su casa.
A siete meses del fallecimiento de Ramón Aramayo, la Sub
Comisión del Hincha de San Lorenzo visitó nuevamente a su esposa
Mabel.
-¿Cómo te enteraste de que Ramón había tenido un
problema?
-Me avisó mi amiga Adriana. Me llamó para preguntarme si Ramón
había ido a la cancha, me dijo: “Mabel, están dando el nombre de
Ramón”. Entonces me fui a buscar a mi hijo Joaquín que
estaba en la casa de unos amiguitos. Cuando llegué mi hijo me
decía: “Mamá, mamá, lastimaron a papá”. Joaquín quedó como duro, no
podía ni apagar la televisión.
-¿Qué te dijeron de ese día los amigos de
Ramón?
-Ellos entraron por una de las divisiones de vallas distinta a la
de Ramón. Me contaron que Ramón iba a pasar el cacheo, y que en ese
momento escuchan una discusión. Se dan vuelta y ven que se lo están
llevando.
-¿Y qué te contaron que vieron después?
-Me dijeron que lo agarraron entre 5 o 6 policías. Me contaron que
a Ramón después lo sueltan, que vuelve caminando muy agitado y que
decía que le dolía mucho las piernas, alguien le alcanzó agua, se
sentó, y falleció ahí.
-Cuando te enteraste fuiste a la comisaría, y frente a
las cámaras dijiste que te contaron que lo habían golpeado ¿Qué te
dijeron en la comisaría?
-Alguien que me atendió adentro me dijo que pateó a un policía
porque había golpeado a Ramón.
En la edición digital de Clarín del 22/03/11 se publicó:
“De esta manera, la principal hipótesis que se maneja por
parte de las autoridades es que, a causa de la situación violenta
que vivió Aramayo en el cacheo –algunos testigos sostienen que
portaba un cigarrillo de marihuana y su esposa confirmó que no
tenía entradas y que “se ponía nervioso cada vez que lo revisaban”–
pudo haber sufrido una descompensación por un problema cardíaco y
esto desencadenó en su muerte.”
(http://www.clarin.com/deportes/futbol/muerte-Aramayo-golpes_0_448755255.html)
En casos como los de Ramón, es común que se intenten instalar todo tipo de versiones. Sin embargo, Mabel desmintió la versión de la entrada.
-¿Vos sabes si Ramón fue a sacar la entrada para el
partido?
-La entrada la sacaron los amigos, él la tenía. En la causa está la
entrada. Llegamos a la comisaría los amigos la tenían ahí, la
tuvimos desde el primer momento. Nunca fue sin entrada a la cancha
y nunca tuvo problemas en la cancha.
-¿Cómo es que te representa Burlando?
-A través de una amiga mía es que Burlando tomó el caso. Yo para
pagarle no tengo, él dijo que trabaja a resultado.
-¿Qué noticias te transmitió el abogado?
-El abogado me dice que hay que esperar y tener paciencia. Tenía
que ir a una conciliación con la AFA, pero todavía no me llamó para
decirme algo sobre eso. No tengo noticias de eso.
-¿Cómo te trata San Lorenzo con todo lo que
pasó?
-El Club me ayuda, con la beca para los chicos, me ayuda. Gracias a
Dios.
Después del día en que los hijos de Ramón entraron al campo con
los jugadores, Mabel no volvió a ir a la cancha. Joaquín y Franco
con tan pocos años ya son hinchas de San Lorenzo. Como era de
esperar ahora teme que sus hijos quieran ir a un partido.
-¿Los chicos te piden ir a ver a San Lorenzo?
-Franco dice que él va ir y que el papá seguro va a estar ahí. El
más chiquito (Joaquín) pregunta por su papá y le decimos: “Papa
siempre va a estar, lo vas a sentir en el corazón”. Van varias
veces que me dice. “¿Cuándo va a volver papá? Ya descansó mucho,
que vuelva”.
-¿Cómo seguís después de lo que pasó?
-Es difícil es como que…cuesta todos los días.
Ni bien uno entra a la casa de la familia Aramayo, sobre un
mueble todavía está la cartulina que dice: “Justicia para Ramón”.
Cualquiera que haya asistido aquel día a la cancha sabe que podría
haber corrido con la misma suerte que Aramayo. Los hinchas de San
Lorenzo no vamos a olvidar a Ramón, recordarlo para que haya
justicia y para que no se repitan este tipo de casos.
PRENSA SCH CASLA


