Un conflicto por el manejo de jugadores en el inicio de la pretemporada derivó en la salida del técnico del Ciclón.
Gustavo Álvarez dejó de ser el entrenador de San Lorenzo de Almagro. La salida del técnico se confirmó en la mañana de este lunes, en el mismo momento en que el plantel comenzaba a presentarse en la Ciudad Deportiva para el inicio de la pretemporada del segundo semestre.
La ruptura no fue repentina. En las últimas semanas se fueron acumulando diferencias entre el cuerpo técnico y la dirigencia en torno al armado del plantel profesional de cara al nuevo semestre, sin que las partes lograran ponerse de acuerdo.
El punto de quiebre: la lista de jugadores apartados
El detonante definitivo fue la decisión de Álvarez de apartar a 10 futbolistas de los entrenamientos que arrancaron este lunes. Entre los separados figuraban algunos jugadores cedidos en préstamo, cuya salida la dirigencia consideraba viable y estaba dispuesta a negociar. Sin embargo, el conflicto se agudizó por la inclusión de futbolistas que la nueva conducción consideraba patrimonio del club: jugadores formados en las inferiores azulgranas o aquellos en los que San Lorenzo tenía porcentaje de su pase.
Desde la flamante dirigencia argumentaron que entrenar de manera diferenciada perjudica el valor de mercado de esos futbolistas, lo cual representaba un perjuicio directo para las arcas del club.
Sin acuerdo y sin marcha atrás para Álvarez
Álvarez se mantuvo firme en su postura y no hubo margen para una solución intermedia. Ante la imposibilidad de llegar a un entendimiento, la relación se cortó este lunes por la mañana. Aún resta precisar la modalidad de la salida: si se trató de una renuncia formal o de un acuerdo entre partes.
De manera transitoria, los jugadores que se presentaron en la Ciudad Deportiva iniciaron los trabajos de pretemporada bajo las órdenes de Walter Perazzo, quien asumió el rol de entrenador interino mientras el club define su próximo paso en materia de conducción técnica.
San Lorenzo busca nuevo rumbo
La partida de Álvarez abre un nuevo período de incertidumbre para el Ciclón, que deberá resolver con celeridad la conducción del equipo antes de que avance la pretemporada. El club afronta el segundo semestre con competencias por definir y un plantel en plena reconfiguración.


