El guardameta de San Lorenzo fue figura ante Alemania y habló de preparación, del pueblo paraguayo y de un ser querido internado.
Orlando Gill se convirtió en el héroe de la clasificación de Paraguay a los octavos de final del Mundial 2026. El arquero de San Lorenzo de Almagro atajó dos penales en la definición desde los doce pasos ante Alemania y fue figura indiscutida del partido. Tras el pitazo final, habló sobre la preparación, la hazaña colectiva y un homenaje muy personal.
“Analizar a cada jugador, cada aspecto, cada detalle”
El guardameta azulgrana fue consultado sobre si los penales atajados respondieron más a la intuición o al trabajo previo. Gill no dudó: la preparación fue clave.
“Obviamente. Analizar a cada jugador, cada aspecto, cada detalle, y gracias a Dios pude tapar los penales que fue fundamental para la clasificación”, declaró el arquero del Ciclón.
Antes de llegar a la definición, Paraguay había abierto el marcador, sufrido el empate alemán y logrado sostenerse hasta los penales. “Pudimos sostener el empate y gracias a Dios pudimos ganar la tanda”, resumió Gill sobre los 90 minutos y el tiempo suplementario.
Una clasificación dedicada a un sobrino internado
La figura del partido no tardó en poner en perspectiva la magnitud del logro. Para Orlando Gill, eliminar a un tetracampeón del mundo tuvo un sabor especial, pero el festejo más profundo estuvo reservado para alguien de su entorno íntimo.
“Un privilegio. La verdad eliminamos a un campeón y nada, esto va dedicado para todo el pueblo paraguayo”, expresó el arquero de San Lorenzo.
Y luego vino la dedicatoria que conmovió: “Esta clasificación, en especial, es para un sobrino mío, Alexander, que la está pasando muy mal, internado. Espero que se mejore pronto; yo le prometí que si salía figura, esta clasificación iba a ser para él.”
Un momento histórico para el fútbol paraguayo
Paraguay elimina así a Alemania —uno de los grandes candidatos al título— y avanza a los octavos de final de la Copa del Mundo. Gill, arquero titular del Ciclón, lleva su nombre a la escena internacional con una actuación que difícilmente olvidará la hinchada azulgrana.
El guardameta de San Lorenzo demostró que el trabajo diario, la preparación específica y la confianza del cuerpo técnico pueden marcar la diferencia en el escenario más grande del fútbol mundial.


