En medio del caos que atraviesa San Lorenzo tras la salida de Gustavo Álvarez, una voz pesada de la historia azulgrana rompió el silencio y dejó un mensaje cargado de crítica y preocupación.
La crisis institucional y futbolística de San Lorenzo sigue sumando capítulos. Tras la sorpresiva renuncia de Gustavo Álvarez, que dejó su cargo luego de fuertes diferencias con la dirigencia por el armado del plantel y la situación de varios futbolistas apartados, las repercusiones no tardaron en aparecer.
Esta vez fue Esteban “Gallego” González, campeón con el Ciclón en 1995, quien salió con los tapones de punta y dejó una fuerte reflexión sobre el presente del club.
“Se postularon para esto”
Sin esquivar el tema, el ex San Lorenzo apuntó directamente a la conducción actual y cuestionó la falta de respuestas en un momento delicado.
“San Lorenzo tiene que mejorar un montón de cosas. Y si los que se hicieron cargo ahora, se tienen que hacer cargo de verdad, porque dijeron que iban a poder, por eso se postularon”, disparó.
Y fue más allá: “Si ahora no pueden, que renuncien. Porque lamentablemente esto es así”.
Las palabras del Gallego pegan de
lleno en un momento donde la nueva dirigencia, encabezada por
Marcelo Culotta, quedó bajo la lupa tras la salida de Álvarez,
quien habría dado un paso al costado por diferencias en la toma de
decisiones deportivas.
El foco en los jugadores
El Gallego también puso el ojo sobre el plantel y la situación económica que atraviesa el club, dejando entrever que los problemas de fondo recién empiezan a salir a la luz.
“Ahora empiezan los problemas: los jugadores que quedan libres, los jugadores que no cobran… ahora empieza todo”, sostuvo.
Además, marcó cierta sorpresa por el silencio que había hasta hace poco: “Hasta hace tres meses no había nada, nadie decía nada, que no les pagaban, los jugadores no decían nada…”.
En Boedo, el clima está lejos de calmarse. Con la salida de Álvarez consumada y con Walter Perazzo al frente de manera interina, San Lorenzo vuelve a quedar envuelto en una tormenta que mezcla política, deudas y un futuro incierto.


