La fuerte interna por los futbolistas marginados en San Lorenzo terminó acelerando una salida que ya venía cargada de tensión.
La salida de Gustavo Álvarez de San Lorenzo no fue producto de un único motivo, pero sí hubo un factor determinante que terminó por inclinar la balanza: la situación de los jugadores apartados del plantel profesional.
El conflicto que quebró la relación
Durante el último fin de semana se produjeron fuertes chispazos entre el entrenador y la dirigencia a raíz de la lista de futbolistas que habían sido marginados por decisión exclusiva del DT. Desde la Comisión Directiva consideraban que algunos casos debían revisarse, entendiendo que la medida perjudicaba al club en varios aspectos.
No solo por la cuestión deportiva, donde San Lorenzo perdía variantes en un plantel corto, sino también desde lo económico y judicial, ya que varios de esos jugadores cuentan con contratos vigentes y su apartamiento podía derivar en conflictos o pérdidas para la institución.
Álvarez se mantuvo firme en su postura y no quiso dar marcha atrás. Esa diferencia de criterios fue el punto de quiebre con la nueva conducción, que ya analizaba cambios profundos dentro de la estructura del fútbol profesional.
Los 12 que quedaron al margen en San Lorenzo
Finalmente, la postura inflexible del entrenador terminó acelerando su salida. Con el ciclo terminado, quedó expuesta una de las internas más fuertes que atravesó San Lorenzo en este inicio de gestión.
Los futbolistas que no entrenaron con el resto del grupo y continúan apartados son: Facundo Altamirano, Guzmán Corujo, Mauricio Cardillo, Francisco Perruzzi, Franco Lorenzón, Gonzalo Abrego, Luciano Vietto, Gregorio Rodríguez, Diego Herazo, Maximiliano Zelaya, Gonzalo Alassia y Fabricio López.
De ellos algunos jugadores, como Mauricio Cardillo, Fabricio López, Gonzalo Abrego, Gregorio Rodríguez, Maximiliano Zelaya y Franco Lorenzón se entrenaron en el grupo separado. Luciano Vietto fue licenciado y por eso no estuvo entrenando.
El pedido más conflictivo
El problema más grande se habría dado con el pedido de Álvarez de apartar a más jugadores del plantel. En esa nómina aparecían Matías Reali, Nahuel Barrios, Ignacio Perruzzi, Francisco Perruzzi y los juveniles Ramiro Pedroza y Uriel Ojeda, ambos con contrato hasta diciembre y considerados futuros proyectos.
La actual dirigencia, en cambio, no estaba de acuerdo con apartar futbolistas que podrían ser vendidos o cedidos a préstamo para aliviar la masa salarial y generar ingresos para la institución.
Como sigue San Lorenzo
Con la salida de Álvarez ya consumada y con Walter Perazzo al frente de manera interina, no se descarta que la situación de este grupo de futbolistas pueda modificarse en los próximos días. La dirigencia buscará reordenar un vestuario golpeado y empezar a reconstruir desde adentro.
Mañana el grupo de apartados ya podría volver a entrenarse con el resto del plantel. Mientras tanto se buscará el próximo entrenador y seguirá Perazzo a cargo de las prácticas.


