Hubo doce meses de cambios institucionales, un plantel más corto y un torneo que recién empieza. La proyección de lo que viene, en un repaso.
- Pocos refuerzos y un proyecto futbolístico que despertó preocupación
- Racha adversa: el dato negativo de San Lorenzo
San Lorenzo debutó el sábado en el Torneo Clausura 2026 con una derrota 1-0 ante Lanús en el estadio Ciudad de Lanús. El gol lo marcó el colombiano Yoshan Valois a los 20 minutos del segundo tiempo. Hasta acá, la realidad. ¿Pero cómo sigue? Para empezar, el martes 28 el equipo recibe a Gimnasia y Esgrima de Mendoza en el Nuevo Gasómetro.
Pero sigamos repasando: fue el segundo golpe consecutivo del ciclo de Néstor Gorosito, que días antes había quedado eliminado de la Copa Argentina ante Deportivo Riestra. Dos partidos oficiales, dos derrotas.
El resto de la historia, la redactó la Inteligencia Artificial, basándose en cómo vivió el club los últimos 12 meses y el actual contexto del fútbol argentino.
Un año que cambió todo puertas adentro
Hace unos meses el Ciclón lo buscó pero no pudo. En el Apertura 2026 terminó la fase regular en el séptimo puesto, con 22 puntos en 16 fechas: cinco triunfos, siete empates y cuatro derrotas. No era brillante, pero competía. Pero cayó con River increíblemente tras los penales en el Monumental.
Desde entonces llegaron la eliminación en Copa Sudamericana ante Deportivo Recoleta, el final de la presidencia transitoria de Sergio Costantino y un recambio dirigencial completo en Boedo.
Los números que condicionan al plantel
La nueva Comisión Directiva encabezada por Marcelo Culotta eligió mostrar la herencia. El informe oficial reveló un pasivo cercano a los 68 millones de dólares, además de 96 causas judiciales activas, embargos e inhibiciones.
El dato más gráfico es cotidiano: una deuda de 270 millones de pesos por los operativos de seguridad de los últimos tres partidos de local. Hubo que negociar para poder abrir la cancha.
Con ese cuadro, el mercado de pases fue de supervivencia pura. San Lorenzo no incorporó refuerzos de categoría, separó a ocho futbolistas del plantel y perdió a Jhohan Romaña, transferido al León, y a Luciano Vietto.
Hoy el único ingreso genuino posible pasa por vender. Por Orlando Gill se pide un piso de siete millones de dólares y Alexis Cuello sigue en la carpeta de varios clubes.
Boedo, el activo político de la gestión
En lo institucional, la noticia grande fue otra. La Asamblea aprobó por unanimidad, con 76 asambleístas y sin un voto negativo, el usufructo de los 8.345 metros cuadrados que faltaban en Avenida La Plata.
La Vuelta a Boedo quedó completa, aunque con una cláusula exigente: si el club no avanza con al menos el 20% de la obra en diez años, deberá devolver el usufructo de esos terrenos.
Qué se puede esperar del Clausura
Con este panorama, la proyección es incómoda. Todo indica que el Ciclón terminará en la franja media baja de su zona, entre el 9° y el 13° puesto, con una cosecha de entre 17 y 22 puntos.
La razón no es anímica sino estructural. Un plantel corto no tolera lesiones ni suspensiones, y cualquier venta que alivie la caja debilita al equipo dentro de la cancha.
El descenso, en cambio, no aparece como amenaza real: los promedios comprometidos son otros. El riesgo verdadero es más silencioso, otro año sin clasificación internacional.
Queda un escenario optimista. Gorosito sabe armar equipos cortos, ordenados y difíciles de vencer. Si gana los partidos chicos de local, los octavos quedan al alcance.
Pero para eso hace falta algo básico y hoy no garantizado: que los sueldos se paguen en fecha. El Clausura del Ciclón, en el fondo, no se juega por el título. Se juega por llegar entero a diciembre.


