El club de Boedo se puso firme ante la salida de un jugador del plantel de básquet y el caso ya quedó en manos de los abogados.
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El básquet de San Lorenzo tiene un conflicto por resolver. Facundo Rutenberg manifestó su decisión de continuar su carrera en Quimsa de Santiago del Estero y la dirigencia de Boedo ya se comunicó con el club santiagueño. La negociación derivó en un cruce de posturas.
El reglamento vigente establece que a San Lorenzo le corresponde percibir el 150% de los derechos de formación. Cualquier club de la Liga Nacional que quiera incorporarlo debe abonar ese porcentaje sobre el salario ofrecido al jugador.
La propuesta que llegó desde Quimsa fue de USD 8.000. En el Ciclón consideran que la cifra es insuficiente e irrisoria, sobre todo teniendo en cuenta que Rutenberg se formó durante casi diez años en la institución.
El Ciclón quería retenerlo en el plantel
Los dirigentes a cargo del básquet, el jefe de equipo y el entrenador Gonzalo García le manifestaron al jugador y a sus representantes, desde un primer momento, la intención de que continuara formando parte del plantel.
Pese a ello, Rutenberg decidió seguir otro camino. Aun así, y sabiendo que ya había expresado su intención de irse, el club le permitió entrenarse con normalidad hasta el viernes pasado.
Durante ese período utilizó la indumentaria oficial y contó con todos los recursos que la institución puso a su disposición: entrenador, preparador físico, cuerpo médico, utilero e instalaciones.
El libre deuda, el punto de quiebre en Boedo
La nueva dirigencia canceló hace una semana el 100% de las obligaciones económicas pendientes con el jugador. No quedaban deudas por saldar entre las partes.
Sin embargo, una vez que se le solicitó la firma del libre deuda, Rutenberg dejó de presentarse en Boedo. No volvió a asistir a los entrenamientos ni a las instalaciones del club.
Desde la postura azulgrana, esa negativa constituye una medida de presión. El objetivo sería que la institución libere el pase hacia Quimsa sin que se respeten los derechos de formación que fija la reglamentación.
Qué puede pasar ahora con Facundo Rutenberg
Cabe destacar que el jugador tiene la posibilidad de continuar su carrera en el exterior hasta cumplir los 26 años. Recién en ese momento cesan los derechos de formación.
Ese régimen fue creado precisamente para proteger a los clubes que invierten durante años en el desarrollo deportivo y humano de sus jugadores. San Lorenzo se apoya en ese marco normativo.
Si el jugador mantiene esta postura, el club instruirá a su equipo de abogados para intimarlo formalmente a firmar el libre deuda. Entienden que, cancelada la totalidad de la deuda, no existe fundamento para negarse a suscribir ese documento.
San Lorenzo defenderá los intereses de la institución y hará valer los derechos que le reconoce la reglamentación vigente. El objetivo declarado es resguardar el trabajo de formación realizado durante tantos años.


