En Boedo esperan la llegada del vasco para poner en marcha un nuevo ciclo en San Lorenzo. Pero antes de que ruede la pelota, un detalle conecta su estreno con el de su antecesor y reaviva una curiosidad que pocos habían notado.
San Lorenzo ya tiene todo encaminado para la llegada de Iker Muniain como nuevo entrenador. Mientras el plantel continúa con la pretemporada bajo la conducción interina de Walter Perazzo, en Boedo ya empiezan a mirar el calendario y aparece una coincidencia que llama la atención.
El debut oficial del vasco será nada
menos que ante Deportivo Riestra, por los 16avos de final de la
Copa Argentina, en un duelo programado para el próximo 17 de julio.
Una parada brava y de eliminación directa para arrancar el
ciclo.
Un déjà vu en San Lorenzo
Lo llamativo es que no será la primera vez que un entrenador azulgrana tenga su bautismo frente al Malevo. Hace apenas unos meses, Gustavo Álvarez también inició su ciclo en San Lorenzo enfrentando a Riestra.
Fue el 25 de marzo, en el Guillermo Laza, por el Torneo Apertura, con empate 1-1 y gol de Alexis Cuello para el Ciclón. Aquel encuentro marcó el comienzo del breve ciclo de Álvarez, y ahora el destino vuelve a poner al mismo rival en el camino del nuevo entrenador.
Un estreno con peso
Más allá de la coincidencia, el contexto es distinto. Esta vez no habrá margen de error: será un partido de mata-mata y con la obligación de avanzar. Muniain no solo tendrá su primera experiencia como DT en la máxima categoría, sino que además deberá hacerlo con la presión que implica ponerse al frente de San Lorenzo.
En Boedo, la cuenta regresiva ya empezó. Y curiosamente, Riestra vuelve a ser el primer examen.


