El nuevo técnico azulgrana tiene una referencia futbolística muy clara. Sus propias palabras revelan qué figura dejó una huella imborrable en su carrera.
Iker Muniaín fue confirmado como el nuevo entrenador de San Lorenzo de Almagro tras la renuncia de Gustavo Álvarez. El exfutbolista vasco, de corta trayectoria como director técnico, llega a Boedo con una identidad futbolística clara, moldeada por referentes que él mismo reconoció públicamente durante sus años como jugador profesional.
A lo largo de su carrera, Muniaín vistió únicamente dos camisetas: la del Athletic Bilbao y la del Ciclón. En ese recorrido, fue dirigido por figuras como Joaquín Caparrós, Ernesto Valverde y Gaizka Garitano, entre otros. Sin embargo, hay un nombre que ocupa un lugar especial en su memoria.
El entrenador que más lo marcó
Ese nombre es Marcelo Bielsa. El técnico argentino dirigió a Muniaín en el Athletic Bilbao durante las temporadas 2011 y 2012-2013, y en apenas dos años dejó una huella que el vasco no dudó en reconocer en múltiples ocasiones.
“Fue muy exigente, lamentablemente nos quedamos sin un gran premio, a pesar de hacer méritos. Es el entrenador que conozco que más sabe de fútbol en todo: conceptos, análisis, vídeos… Lo tiene todo controlado”, expresó Muniaín sobre el Loco.
El nuevo DT azulgrana también reflexionó sobre el proceso que vivieron juntos: “Llegamos a las finales y no pudimos obtener el premio que todos queríamos, que era conseguir algún título. Pero aprendí que muchas veces, de lo que hay que disfrutar, no solo es del premio final, sino el camino. Con Marcelo Bielsa lo disfrutamos todos, a pesar de que la pérdida fue dolorosa”.
Las palabras de Muniaín en su presentación en el Ciclón
El vínculo con Bielsa volvió a aparecer cuando Muniaín fue presentado oficialmente como entrenador de San Lorenzo. En la conferencia de prensa, el nuevo técnico fue contundente: “Lo tuve de técnico por dos temporadas y la experiencia fue magnífica. Es un genio, una de las personas que conozco que más saben de fútbol y que mejor analizan este deporte. Siempre estaré agradecido por haberlo conocido, por haber estado a sus órdenes, y me llevo muchas vivencias y aprendizaje”.
Más allá de Bielsa, Muniaín guardó palabras de reconocimiento para otros entrenadores que lo formaron. Sobre Ernesto Valverde, señaló: “Además de unos conocimientos excelentes del fútbol, sus ideas y su modo de trabajar, transmitía sencillez y tranquilidad cuando las cosas iban bien y mal. Intentaba mantener una línea de equilibrio. Fue una de las claves del éxito”.
Muniaín y un debut que no olvidó
Del técnico que lo hizo debutar en el fútbol profesional, Joaquín Caparrós, Muniaín también guardó un recuerdo especial: “Siempre le vi muy pendiente de mí. Me ponía escorado en la banda y le gustaba que condujese para adentro”.
Iker Muniaín tiene una corta experiencia como director técnico: dirigió al CD Derio en la Quinta División de España y firmó recientemente con el Salamanca UDS, aunque no llegó a debutar oficialmente en ese cargo. A partir de la semana próxima, cuando arribe a la Argentina y haga base en Boedo, comenzará a escribir su historia como entrenador de uno de los grandes del fútbol sudamericano.
Su paso por el Ciclón como jugador
Iker Muniaín llegó al club de Boedo a mediados de 2024, tras 15 temporadas en el Athletic Bilbao, y se convirtió rápidamente en uno de los referentes del vestuario. En sus casi doce meses como jugador azulgrana, disputó 26 partidos, marcó cuatro goles y dio una asistencia. Llevó la cinta de capitán y dejó una huella profunda en los hinchas del Ciclón.
En esa etapa fue dirigido por dos entrenadores de la casa: Leandro Romagnoli, el futbolista más ganador en la historia profesional del club, quien condujo al equipo entre abril y octubre de 2024, y Miguel Ángel Russo, que tomó las riendas del plantel en la recta final del ciclo del Vasco como jugador.
Muniaín se retiró del fútbol profesional en junio de 2025 vistiendo la camiseta azulgrana, con una promesa que no tardó en cumplir: “Todo lo que necesite el club de mí, siempre voy a estar dispuesto a ayudarlo. Es adictivo y volveré”.


