El flamante entrenador azulgrana iniciará una nueva etapa desde el banco y volverá a encontrarse con varios futbolistas con los que compartió plantel.
La llegada de Iker Muniain como nuevo entrenador de San Lorenzo marcará un cambio de rol muy especial para el español. Luego de vestir la camiseta azulgrana y convertirse en uno de los referentes del plantel, ahora tendrá la responsabilidad de conducir desde el banco a varios jugadores con los que compartió el vestuario hasta hace muy poco.
El desafío será diferente. Ya no será uno más dentro del grupo, sino el encargado de tomar decisiones, definir equipos y liderar un proyecto deportivo que buscará devolver al Ciclón a los primeros planos.
De compañeros a dirigidos
Entre los jugadores que pasaron de ser compañeros a dirigidos aparecen nombres importantes del actual plantel: Orlando Gill, Ezequiel Herrera, Jhohan Romaña, Gastón Hernández, Ezequiel Cerutti, Nicolás Tripichio, Ignacio Perruzzi, Matías Reali, Alexis Cuello, Nahuel Barrios, Fabricio López, Daniel Herrera y José Devecchi, entre otros.
Muchos de ellos compartieron entrenamientos, concentraciones y partidos con el español, por lo que ya conocen de primera mano su personalidad, su liderazgo y la manera en la que entiende el fútbol. Esa relación previa podría facilitar la adaptación en los primeros días de trabajo.
Un nuevo liderazgo para el
Ciclón
Ahora el desafío será transformar ese vínculo de compañero en una relación entrenador-jugador. Muniain deberá gestionar un grupo que ya lo conoce, pero desde una autoridad distinta, con el objetivo de potenciar el rendimiento del plantel y consolidar una identidad futbolística.
Con la pretemporada por delante, el nuevo cuerpo técnico comenzará a trabajar junto a un plantel que, en gran parte, ya sabe cómo piensa el español dentro de una cancha. La diferencia es que esta vez será él quien tome todas las decisiones desde el banco de suplentes.


