Mientras
la dirigencia busca un entrenador con identidad azulgrana y que
esté sin trabajo, un nombre empezó a ganar fuerza en las últimas
horas. Aunque hoy tiene club, una cláusula podría cambiar el
escenario.
Leandro Leandro Romagnoli aparece en el radar de San Lorenzo como una alternativa para ocupar el banco tras la salida de Gustavo Álvarez. La dirigencia tiene claro el perfil: un técnico con pertenencia, espalda para sostener el momento y conocimiento profundo del club.
En ese contexto, el Pipi reúne varios de esos requisitos. El ídolo azulgrana actualmente dirige a Club Guaraní, donde asumió en marzo de este año, en su primera experiencia internacional.
La cláusula que lo mete en escena
Según adelantó el periodista Lea Alves, Romagnoli tendría una cláusula de salida especial en su contrato con Guaraní que le permitiría rescindir en caso de recibir un llamado de San Lorenzo. Ese detalle cambia el panorama: ya no sería un nombre imposible.
Por ahora no aparece como la prioridad número uno, pero sí como una opción concreta que seduce por su vínculo emocional y político con el club. En una dirigencia que busca reordenar el fútbol desde adentro, el Pipi representa una figura con consenso y pertenencia.
¿Segundo ciclo en San Lorenzo?
Romagnoli ya tuvo su primera experiencia como entrenador principal en San Lorenzo en 2024, tras asumir luego de la salida de Rubén Insúa. Su ciclo terminó meses después con su renuncia, en medio de malos resultados y tensión interna.
Ahora, con otro contexto y una nueva conducción, su nombre vuelve a instalarse. Y aunque hoy tenga contrato en Paraguay, en Boedo saben que para el Pipi, San Lorenzo siempre será una puerta abierta.


