San Lorenzo bajó el telón del semestre tras la postergación de Copa Argentina y un balance futbolístico irregular que dejó una fuerte preocupación en la familia azulgrana.
Un comienzo que marcó el rumbo
La competencia oficial arrancó el 23 de enero con la derrota 3-2 frente a Lanús en el Nuevo Gasómetro. Ese partido abrió un semestre complejo para Damián Ayude, que nunca logró darle estabilidad futbolística al equipo.
El ciclo del entrenador duró nueve partidos y quedó condicionado por dos clásicos importantes. Primero apareció la caída ante Huracán y luego el empate agónico frente a Boca en la Bombonera. El final llegó tras la goleada 5-2 sufrida como local ante Defensa y Justicia.
La llegada de Gustavo Álvarez
Después de la salida de Ayude, la dirigencia analizó distintos nombres. Hernán Crespo, el “Kily” González y Néstor Gorosito surgieron como alternativas, aunque finalmente Gustavo Álvarez tomó el cargo tras el interinato de Alan Capobianco.
Capobianco dirigió al equipo en la goleada 5-0 ante Deportivo Rincón por Copa Argentina y dejó una buena imagen. Días después, Álvarez debutó con un empate 1-1 frente a Riestra y rápidamente consiguió cambiar la cara futbolística del equipo.
San Lorenzo mejoró en ataque, mostró una identidad más clara y logró clasificarse a la siguiente ronda del torneo local cuando parecía quedar afuera.
Eliminaciones y números del semestre
La primera decepción importante llegó frente a River. San Lorenzo jugó gran parte del partido con diez futbolistas y perdió la clasificación por penales después de desperdiciar dos ventajas.
El golpe más duro apareció en la Copa Sudamericana. El equipo cayó ante Deportivo Recoleta en el Nuevo Gasómetro en un partido donde necesitaba al menos un empate para avanzar. La derrota dejó al club sin competencia internacional.
Con la postergación del partido ante Riestra por Copa Argentina, San Lorenzo cerró oficialmente el primer semestre del año.
Los números finales entre torneo local, Copa Sudamericana y Copa Argentina dejaron un saldo irregular:
• Partidos: 24
• Victorias: 7
• Empates: 12
• Derrotas: 5
• Goles: 27 a favor y 21 en contra
• Goleadores: Auzmendi y Cuello, con seis tantos cada uno
Mientras el equipo intenta sostener la levantada futbolística, la dirigencia todavía busca resolver el futuro institucional de un club que no consigue títulos desde la Supercopa Argentina de 2016.


