Faltaron los goles en Sarandí
San Lorenzo tuvo algunas oportunidades para vencer la valla de Arsenal pero no logró convertir y el partido se terminó definiendo en un empate 0-0. Aunque Boedo jugó mejor, no le alcanzó.
De ida y vuelta comenzó el partido en Sarandí y San Lorenzo, con algunas desprolijidades en el fondo, sufrió en los primeros avances de Arsenal. Con el correr de los minutos, el equipo se acomodó en el campo de juego y arrancó a proponer, a tener la iniciativa.
Rápidamente el Ciclón dejó en claro una leve superioridad en el rendimiento y si bien las chances llegaron, en ningún momento pudo convertir. Por las bandas, el abastecimiento no llegó a ser efectivo a lo largo del encuentro y la figura de Leandro Romagnoli no tuvo una gran participación.
Fue Enzo Kalinski quien tomó protagonismo en el mediocampo, a la par de algunas contribuciones de Pablo Barrientos, cuyos avances siempre se vieron interrumpidos por el juego brusco de Arsenal.
El volante que acompañó a Juan Mercier en la dupla de mediocampistas se transformó en la figura del equipo, a base de precisos toques, distribución de la pelota y corridas en velocidad que lo proyectaron hasta el área rival. Incluso le entregó a Mauro Matos una de las jugadas más claras del segundo tiempo, pero el delantero no lo supo aprovechar.
Los minutos pasaron y el festejo, poco a poco, se ahogó. San Lorenzo, con las tres variantes realizadas, sufrió la baja de Gonzalo Prósperi quien se retiró del campo por una molestia muscular y dejó al equipo con diez hombres en el tramo final. El equipo del Viaducto también tuvo su oportunidad en los últimos instantes. El Ciclón, con uno menos, resistió. En la cancha de Arsenal, fue 0-0. Y las victorias por Boedo, tardan en llegar.

