Cambio clave en Conmebol: cómo afecta a San Lorenzo
La modificación en los criterios de desempate ya no prioriza la diferencia de gol. El nuevo orden pone el foco en los duelos directos y puede alterar el panorama del Ciclón en su grupo.
La Copa Sudamericana 2026 introdujo un cambio reglamentario que no pasa desapercibido y que puede tener impacto directo en la clasificación de los equipos: el primer criterio de desempate ya no será la diferencia de gol, sino el enfrentamiento directo entre los equipos igualados en puntos.
Según el manual oficial de la competencia, en caso de igualdad en la fase de grupos, lo primero que se tendrá en cuenta son los resultados entre los equipos involucrados. Recién después aparecen otros factores como la diferencia de gol general, los goles a favor y, más atrás, cuestiones disciplinarias como tarjetas.
Este ajuste no es menor. Cambia completamente la lógica con la que se juega cada partido y obliga a los equipos a mirar con lupa los cruces directos ante rivales de grupo.
¿Cómo impacta en San Lorenzo?
Para San Lorenzo, este cambio puede ser una espada de doble filo. Por un lado, lo beneficia si logra imponerse en los partidos clave ante rivales directos: ganar esos duelos ahora vale “más” que antes, porque puede definir una clasificación incluso sin tener la mejor diferencia de gol.
Pero también puede jugarle en contra. Un mal resultado puntual frente a un competidor directo puede dejar al Ciclón en desventaja, incluso si luego compensa con goleadas ante otros rivales del grupo.
En otras palabras: ya no alcanza con sumar y golear cuando se puede. Ahora, los mano a mano pesan más que nunca.
Un cambio que modifica la estrategia
Este nuevo criterio obliga a replantear la forma de encarar la fase de grupos. Los partidos ante rivales directos pasan a ser prácticamente “finales” anticipadas.
Para el equipo de Boedo, que suele construir desde la solidez más que desde la contundencia goleadora, el cambio puede resultar favorable si logra imponerse en esos cruces clave. Pero también lo deja sin margen de error en enfrentamientos puntuales.
La Sudamericana cambia las reglas del juego. Y San Lorenzo deberá adaptarse rápido si quiere ser protagonista.


