Las abstenciones de Culotta y el nulo apoyo para Agote
La elección de Sergio Costantino como presidente de la comisión transitoria dejó focos de tensión: la decisión de la principal minoría de abstenerse y una lista que no recibió ni un solo voto abrieron interrogantes dentro y fuera del recinto.
La asamblea extraordinaria que eligió a Sergio Costantino como presidente de la comisión transitoria de San Lorenzo no solo dejó un nombre propio al frente del club, sino también una serie de gestos políticos que despertaron asombro y preguntas entre los socios y el arco político.
Uno de los focos de atención estuvo puesto en la actitud de los asambleístas que responden a Marcelo Culotta. Su espacio, Orden y Progreso Sanlorencista, es la principal minoría dentro de la oposición y contaba con 14 asambleístas. Si bien Culotta no podía presentarse personalmente por haber renunciado y generado la acefalía, su agrupación sí estaba habilitada a conformar y presentar una alternativa para la comisión transitoria. Sin embargo, no solo no lo hizo, sino que la gran mayoría de sus representantes optó por abstenerse en la votación nominal.
La decisión llamó la atención a hinchas de San Lorenzo que se expresaron en foros y redes sociales, en donde interpretaron la abstención como una falta de compromiso con el rol de asambleísta, especialmente en un momento institucional crítico. Desde otros sectores, en cambio, argumentaron que al tratarse de una votación nominal muchos prefirieron no quedar expuestos públicamente por su elección. Aun así, el silencio de la principal oposición no pasó desapercibido y dejó la sensación de una responsabilidad eludida.
Otro episodio que llamó la atención fue el caso de Manuel Agote. Su lista se presentó como opción para integrar la comisión transitoria, pero el resultado fue contundente: cero votos. Para que su candidatura pudiera competir, uno de los asambleístas debía realizar la moción, algo que hizo Alfredo Soloa. Sin embargo, ni siquiera él terminó votando esa propuesta, lo que derivó en un resultado tan llamativo como incómodo.
La ausencia total de apoyos abrió un interrogante inevitable: ¿por qué una lista presentada formalmente no logró siquiera el respaldo de quien la impulsó? Tras la asamblea, Agote protagonizó cruces en redes sociales con periodistas que remarcaron el dato y explicó que su accionar respondió a una estrategia “para San Lorenzo”, jactándose de haber tenido un rol en la no victoria de Matías Lammens y anticipando que en mayo buscará desplazar a Costantino.
La asamblea dejó definiciones, pero también zonas grises. Abstenciones que pesan, decisiones que se explican pero no terminan de convencer y resultados que invitan a repensar el compromiso político dentro del club. En San Lorenzo, incluso cuando se vota, a veces el mensaje está en lo que no se dice.

