Por triplicado

Atomik

Por triplicado

El resultado es una ofensa como la actitud que mostraron los jugadores, que subestimaron el partido. Se nota que hay ciclos cumplidos y que existen algunas promesas que merecen la oportunidad.

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Sin ánimo de ofender al plantel de Huracán, que ganó merecidamente el clásico, el partido de ayer fue una verdadera ofensa para la historia de San Lorenzo de Almagro. Un resultado que es al del 1–7 contra Boca Juniors con Oscar Ruggeri como DT.

Tal vez suene polémica esta comparación, pero alcanza con contraponer la supuesta calidad individual y trayectoria de los jugadores del plantel de San Lorenzo con la mayoría de jóvenes e inexpertos futbolistas del Globo para definir que la ofensa fue mucho mayor a los tres goles recibidos.

Ni que hablar de la diferencia de actitud mostrada por los dos equipos. Esta fue la gran virtud de Huracán. Y tratándose de un clásico barrial, en el barrio que te ganen con “huevos” es una humillación de la que es difícil volver.

Hay algo en lo que también se puede multiplicar por tres (o más): en el presupuesto de cada uno de los planteles. A la hora de discutir los contratos muchos de los que ayer se mostraban indefensos son leones que no resignan ni un centavo, y hasta llegan a inhibir al club, como estaban inhibidos ellos en el césped del Ducó en la nefasta tarde de domingo.

Los clásicos se pueden ganar, empatar o perder, todos los resultados están en el bolillero. Lo que no puede suceder bajo ningún punto de vista es que uno de los equipos lo juegue con una final y el otro lo juegue como un amistoso de pretemporada. ¿Alguien tiene dudas de que ayer San Lorenzo subestimo al partido y al rival? A mi no me cabe dudas de que los irresponsables que salieron a la cancha vestidos de azulgrana cancherearon el partido y cuando se dieron cuenta que la supuestas diferencia de jerarquía hay que demostrarla en la cancha, ya era demasiado tarde. Sin olvidar que cuatro jugadores que llegaron para “reforzar” al equipo quedaron en el banco sin posibilidades de ingresar (Albil, Placente, Pereyra y San Román).

La derrota de ayer fue demasiado dura, y debe obligar a un replanteo, que si no nace de Ramón Diaz debe ser surgir de la dirigencia. Hay que pensar en el futuro y comenzar a cerrar algunas historias que ya no dan para más, y empezar a probar si alguno de los proyectos de inferiores están para rendir en Primera. San Lorenzo necesita una renovación urgente y una limpieza que genere un aire fresco en el muy contaminado vestuario azulgrana.

¿Gonzalo Rovira y Nahuel Benitez son mucho menos que Menzeguez y Balsas? Si no juegan ahora, ¿cuándo jugarán? Hay que darle la chance a ellos (y a algunos más también) para que dejen de ser la eternas promesas y comiencen a ser realidad, o sigan el camino de algunas frustradas esperanzas azulgranas. Pero lo más justo es que tengan una buena cantidad de partidos para poder demostrar sus condiciones, o por lo menos que tengan las oportunidades que tuvieron jugadores como Aureliano Torres, Chaco Torres, Menzeguez, entre otros tantos. En San Lorenzo parece establecido que el tiempo y las chances sólo son para los que vienen de afuera.

Todo lo que antecede a esta nota se resume en una sola palabra: "Proyecto", y parece que en el diccionario azulgrana no figura hace muchos años.

PD: Enn lo único que no se perdió por triplicado en la tribuna. Qué grande es el pueblo azulgrana y que chica es la parte de la tribuna que nos dieron.