Mientras define su futuro profesional en Ecuador, Héctor Villalba se hizo presente en el partido de la Reserva de San Lorenzo. El delantero revivió sus raíces frente al Nuevo Gasómetro.
Un regreso con fuerte vínculo a sus raíces
La jornada de la reserva de San Lorenzo ante Instituto de Córdoba, que terminó en un empate por 2 a 2, contó con una presencia de lujo que alteró la tranquilidad de la Ciudad Deportiva. Héctor “Tito” Villalba se pegó una vuelta por el club que lo vio nacer futbolísticamente. Para el delantero, el Nuevo Gasómetro representa literalmente el patio de su casa: nació y vivió toda su infancia enfrente del estadio Pedro Bidegain, dando sus primeros pasos en el deporte en las calles del barrio Padre Rodolfo Ricciardelli.
El recuerdo vivo de la gloria en San Lorenzo
Arraigado a la tierra que lo catapultó al fútbol de élite, el atacante aprovecha cada estadía en la Argentina para pasear por las veredas de la institución. Villalba dejó una huella imborrable en la memoria del hincha azulgrana al formar parte de las páginas más gloriosas del club en el plano moderno. Con la camiseta del Ciclón, se consagró campeón del torneo local en 2013 y de la histórica Copa Libertadores en 2014. Posteriormente, continuó su exitosa carrera en el exterior y logró coronarse también en los Estados Unidos con el Atlanta United de la MLS.
Entre la incertidumbre en Ecuador y el deseo del hincha
La aparición de “Tito” en las instalaciones de CASLA se da en un contexto muy particular respecto a su carrera profesional. El futbolista viste actualmente la camiseta del Barcelona de Guayaquil, pero su panorama en el elenco ecuatoriano es incierto. Con un contrato vigente en Ecuador que se extiende hasta fin de año, algunos medios locales advierten que existe la posibilidad de que no continúe en la institución de cara al próximo semestre.
Esta situación reaviva inevitablemente el interrogante sobre una posible vuelta al club de sus amores. El delantero tuvo una oportunidad concreta de regresar a San Lorenzo, pero en aquella ocasión el director técnico Miguel Ángel Russo decidió no sumarlo al plantel profesional. Mientras se termina de definir cuál será su nuevo destino futbolístico o si finalmente cumple su vínculo en Barcelona, Villalba se refugia en los colores que marcaron sus inicios.


