La salida de Alan Capobianco marca otro cambio fuerte en la estructura del fútbol de San Lorenzo.
San Lorenzo atraviesa un lunes de cambios profundos en su estructura futbolística. Tras la salida de Gustavo Álvarez de la Primera División, Alan Capobianco fue notificado por la Comisión Directiva que no se renovará su vínculo y no seguirá como entrenador del equipo.
La decisión se la comunicaron en una reunión esta mañana. Según pudo averiguar Mundo Azulgrana, la decisión ya estaba tomada desde la llegada de la nueva dirigencia. Más allá de que Capobianco había sostenido su lugar durante las últimas semanas, puertas adentro ya se analizaba una renovación integral del área de fútbol, que apuntaba también a reorganizar las divisiones juveniles.
El paso de Capobianco por San Lorenzo
Capobianco había asumido la conducción de la Reserva en 2025 y logró darle continuidad a un proyecto que venía formando jugadores para el plantel profesional. Incluso, durante este año, tuvo la oportunidad de comandar de manera interina a la Primera en un momento de transición. Su salida, entonces, no pasa tanto por resultados sino por una decisión política y estructural de la nueva gestión.
En este nuevo escenario, Walter Perazzo empieza a ganar cada vez más peso en la toma de decisiones. No solo estuvo al frente de la primera práctica del plantel profesional mientras se define al nuevo entrenador, sino que también será uno de los hombres claves en el armado general del fútbol azulgrana.
El próximo entrenador
En ese contexto ya apareció un nombre para reemplazar a Capobianco: Iván Furios. El ex defensor, con pasado en el fútbol argentino y hombre de confianza de Perazzo, es quien hoy pica en punta para hacerse cargo de la Reserva. Ambos compartieron cuerpo técnico en Patronato, donde Furios fue ayudante de campo, y esa relación de confianza podría facilitar su desembarco en Boedo.
La posible llegada de Furios sería una señal clara del nuevo modelo que quiere implementar San Lorenzo: una estructura alineada desde la coordinación general hasta las divisiones inferiores, con gente de confianza y una idea de trabajo unificada.
Mientras el club define al sucesor de Gustavo Álvarez en Primera, el movimiento en Reserva confirma algo: la reestructuración ya empezó y no piensa detenerse.


