El partido que cambió el rumbo

Tras clasificar a los octavos de final de la Copa Libertadores, San Lorenzo estaba como escolta de Boca cuando quedaban seis fechas por disputarse. El Ciclón subestimó al Tiburón y dilapidó sus chances.

Desde Huracán y Flamengo que San Lorenzo no puede hilvanar dos triunfos seguidos.

Desde Huracán y Flamengo que San Lorenzo no puede hilvanar dos triunfos seguidos.

El 21 de mayo pasado San Lorenzo y Aldosivi chocaban en el Pedro Bidegain. El Ciclón llegaba eufórico tras ganarle a Flamengo en el último minuto tres días antes para pasar la fase de grupos después de dos ediciones de fracasos.

El equipo azulgrana no sólo tenía ese empujón sino también una racha de seis victorias consecutivas, algo que en el actual ciclo nunca había logrado Diego Aguirre. De yapa en la fecha anterior del campeonato le había ganado a Huracán en Parque Patricios para ponerse segundo a sólo tres unidades de Boca.

Del otro lado llegaba Aldosivi desde Mar del Plata con una realidad totalmente opuesta: siete derrotas consecutivas habían provocado un cambio de DT. Todo parecía simple y fácil y así lo planificó el técnico azulgrana.

En el clásico de barrio, Paulo Díaz y Marcos Angeleri habían recibido la quinta amarilla y estaban suspendidos. El uruguayo podría haber pedido la aplicación del artículo 225 por ambos (o por alguno de ellos) ya que Marcos Senesi y Tomás Conechny estaban en Corea disputando el mundial juvenil sub-20, pero como el rival no lo ameritaba recurrió a Fabricio Coloccini y a Mathías Corujo. Una decisión que no tuvo resistencia entre los hinchas del Ciclón.

San Lorenzo no jugó bien y en el segundo tiempo llegó el gol de Aldosivi. El arquero Matías Vega, el mismo que se mandó macanas contra Boca, esa tarde la rompió. Por otro lado, ese día los ingresados Coloccini y Corujo jugaron su último partido con la camiseta del Ciclón.

Aldosivi ganó tres puntos de oro y se perfilaba su salvación por los empates ante Racing e Independiente pero fue derrotado en las últimas tres fechas y perdió la categoría. Ese triunfo en el Bidegain fue el último que obtuvo el Tiburón en Primera, y no sólo eso, fue la única alegría de los últimos cuatro meses.

Para Aguirre el mal funcionamiento fue debido al "desgaste emocional" que generó la agónica clasificación en la Libertadores pero ese factor fue determinante: después del triunfo ante Flamengo, San Lorenzo sólo obtuvo 7 puntos de 18 posibles.

Quedaban cinco partidos más y salvo las alegrías ante River y Banfield como local, fuera del Nuevo Gasómetro enfrentó a Racing, Colón y Talleres y volvió a dar lástima para bajar cinco puestos en la tabla y quedar definitivamente sin uno de los cupos para entrar a la Libertadores.

El jueves que viene en Guayaquil contra Emelec, San Lorenzo se despedirá del semestre que arrancó con un 0-4 ante Flamengo en Río de Janeiro, y tiene la obligación de sacar un buen resultado para despejar algunas de las preocupaciones de cara a la próxima temporada.

Mundo Azulgrana

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Sitio web y programa de radio dedicado al Club Atlético San Lorenzo de Almagro

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