El último día fuera de casa

San Lorenzo encara el último día de una larga época. Sin tiempo para relajos porque aún la cancha no está, el club ya será dueño de donde nunca se tuvo que ir.

Hoy, 30/6/19, es un día muy esperado por la gente de San Lorenzo. Resulta que muchas cosas que antes sucedían dejarán de suceder. Aquellas personas que no podían pasar por Av. La Plata volverán a hacerlo. Quienes, un poco menos sufridos, jamás entraron a ese estacionamiento van a entrar, pero sin ser del Hipermercado. La estructura azul, como obra de culto al hurto y a la corrupción, pasará a ser azulgrana, como muestra de arte del triunfo de los buenos.

Todavía falta, es cierto. El final (o el comienzo) será cuando se saque del medio en Boedo. Y no hay que parar hasta ese momento. Pero semejante evento es motivo de una celebración como esta. Es que ya se logró lo más difícil. Sacar a una multinacional de su mejor lugar para poner un club con actividades sociales para todas las edades es ganar. En un mundo en el que las actividades de contención pierden por goleada, la Vuelta a Boedo es un gol de descuento.

Esta noche se vive en Boedo. Prepará la camiseta, doblala y ponela sobre la cama. Al lado poné la bandera. Tomate el colectivo, el tren o el subte. Subite al auto. Es solo cuestión que sean las 12, o sea que ya sea julio, para que se grite el gol más importante. No es una final, porque en las finales se puede ganar o perder. Acá sí o sí gana San Lorenzo. Es el momento: volvemos para siempre.

Facundo Osés

@FacundoOses

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